Centro Histórico sigue siendo foco de delincuencia común


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El Centro Histórico es uno de los focos con mayores hechos de violencia debido a los asaltos que diariamente se registran. Los delincuentes utilizan diversas estrategias para cometer atracos contra sus víctimas, que son engañadas.

POR MARIELA CASTAÑÓN
mcastanon@lahora.com.gt

De acuerdo con la Unidad contra Robos y Atracos de la Policía Nacional Civil (PNC), los maleantes que cometen estos actos, son calificados como “rasos”, pues regularmente lo único que buscan es despojar a las personas de sus pertenencias.  En el peor de los casos utilizan armas blancas.

En la Avenida Elena y 9ª. calle de la zona 1, se ha identificado a dos mujeres, la modalidad delictiva consiste en que una de ellas aborda a la posible víctima de asalto y le dice que reside en San Pedro Ayampuc y desconoce las direcciones de la ciudad capital, pero necesita cambiar una fuerte suma de dinero, muestra dos cheques, uno de estos por Q8 mil, “al portador”.

Mientras esta mujer de entre 40 a 45 años persuade a quien asaltará, otra con edad similar, se acerca y se ofrece para ayudarla.  La primera le pide a la víctima que la acompañe porque no conoce a esa mujer y expresa temor.

Ante la solicitud de esa petición, ambas delincuentes aprovechan para arrebatar las pertenencias de la persona que intentaba acompañarla.

Fuentes policiales indican que también existen otras formas de asaltar, muy parecida a la anteriormente descrita.

Las delincuentes abordan a su posible víctima –que usualmente puede estar distraída- con la misma modalidad, solicitando ayuda para que la acompañe a cambiar un cheque supuestamente a nombre del Fondo de Tierras, si la víctima accede, otra de las delincuentes también se ofrece para asistirla –pero es una trampa-, pues lo que buscan es que la víctima detenga las pertenencias de las maleantes, mientras supuestamente cambian un cheque bajo la garantía de que volverán, después le piden a la víctima que haga lo mismo, que deje sus pertenencias y busque una dirección que no existe.

Las mujeres huyen con las pertenencias del afectado, mientras éste busca la dirección que las delincuentes inventaron, donde supuestamente podrán atenderlas.

Un investigador policial, dice que este tipo de delincuentes busca cometer asaltos, “sin causar daño”, son conocidos como “carteristas” o “asaltantes rasos”; indican que varios de estos ya están individualizados, a través de las cámaras de vigilancia que se encuentran en diversos puntos del Centro Histórico.

Las autoridades agregan que aunque existe un alto grado de posibilidad que los delincuentes cambien de puntos de operación delictiva, las denuncias de la población afectada son el sustento para detenerlas.
Según indican, la información que revelan las víctimas de un asalto es vital para identificar el modus operandi de los maleantes.

Debido a esta situación, la zona 1 está ubicada como una de las diez más peligrosas de la capital guatemalteca.