Egipto reabrió hoy su frontera con Gaza, gobernada por Hamas, para iniciar un período de tres días antes de una importante festividad musulmana el próximo fin de semana, pero impuso restricciones estrictas sobre quién puede cruzar y se abstuvo de mencionar si normalizaría las operaciones fronterizas.
El gobierno egipcio cerró la frontera el 5 de agosto al clausurar la terminal de pasajeros en el cruce de Rafa y -según funcionarios de seguridad egipcios- sellar más de cien túneles transfronterizos que eran utilizados para meter mercancías de contrabando a la Franja de Gaza ante el bloqueo israelí.
El cierre de los cruces fue adoptado debido a que un grupo de milicianos islámicos del desierto de Sinaí en Egipto, cerca de Gaza, mataron a 16 soldados egipcios en un puesto fronterizo.
El gobierno egipcio, presidido por Mohamed Morsi, insinuó que los atacantes habían recibido ayuda de Gaza, una afirmación rechazada por el grupo Hamas. Las restricciones egipcias tensaron la relación entre Morsi y Hamas: ambos son miembros del partido Hermandad Musulmana con presencia en la región y tenían al parecer simpatía mutua.
El ministro del Interior de la Franja de Gaza, Fathi Hamad, pidió que Morsi reabriera en seguida el cruce de Rafa e insinuó que el nuevo presidente egipcio estaba actuando como su predecesor: Hosni Mubarak, un vehemente adversario de Hamas que apoyó el riguroso bloqueo israelí en las fronteras con la Franja de Gaza.
Egipto permitió el martes por primera vez el ingreso de ciertos vehículos desde Gaza pero sólo para unas cuantas personas, como estudiantes de Gaza registrados en universidades foráneas, personas que viven fuera de Gaza y enfermos.
El funcionario fronterizo Maher Abu Sabha, de Gaza, dijo que el tráfico continuará por tres días antes del festival Eid el-Fitr que es la culminación del mes musulmán de ayuno, el Ramadán.