Artificios en Sol del Río


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El pasado jueves se inauguró la muestra “Artificios” de Lourdes de la Riva y Regina Prado en Galería Sol del Río (14 Av. 15-56 Zona 10), la cual permanecerá abierta hasta el 7 de septiembre.


Arte, ingenio y habilidad son conceptos que forjan la palabra artificio, sustantivo que da nombre y convive en esta serie de obras que parten desde puntos opuestos para hilvanar una creación maquinada, la primera visura del observador a cada obra le hará surgir la experiencia de la esencia estética.

Lourdes de la Riva y Regina Prado ponen de manifiesto las ruinas y  despojos de una confrontación diaria. Se parte de la destrucción de la naturaleza por la humanidad o desde el estrago de la naturaleza en el accionar humano. Es posible leer en Artificios dos perspectivas estéticas, una que postula que lo bello no comienza con los conceptos de ser o de apariencia sino con el del aparecer (Seel, 2011). Pero también es posible observaren este conjunto de piezas lo que se denomina estética del disenso, un accionar al llamar atención sobre algo, como lo define Rancière (2000).

En de la Riva, el descubrimiento de la acción de las polillas sobre unos libros, da pie a la aparición de lo bello, y luego a una creación que convierte sus hallazgos en obras abstractas, o en propuestas de narraciones fantásticas.  Prado explora el aparecer del plástico en la vida diaria, y extrae  de él toda la poética visual del momento y lo transforma en abstracciones oníricas que muchos pasarían desapercibidas. Las dos artistas parten de que la percepción estética puede ocurrir en cualquier lugar y momento (Seel, 2011).  Tanto de la Riva como Prado, detienen el momento del aparecer de lo bello, acción que repiten en cada una de las piezas como un bálsamo que ofrecen a la existencia del observador.

Por otro lado ambas comparten lo que se denomina la estética del disenso. Jacques Rancière (2000) que problematiza las relaciones entre la estética, la ética y la política, ve en este tipo de prácticas artísticas el despuntar de un llamado. Se “vuelve visible lo que es invisible,  vuelve audible como habla lo que previamente era entendido solo como un ruido (35). Desde esta perspectiva, Artificiostrae consigo notorias unidades germinales de un discurso político, frente al problema de la contaminación del plástico, o a los desastres ocasionados por la naturaleza.  Además se disiente de usar lo tradicionalmente bello como pretexto para el arte y se hace del desecho el origen de toda una producción.

De la Riva y Prado ofrecen además una valoración estética de las peculiaridades de dos materiales distintos como el papel y el plástico. En forma simultánea  redescubren las cualidades del color y las formas que se transforman en nuevos discursos, envueltos en una poética visual gracias al artificio que logran con la lente de sus cámaras. Se está ante dos estéticas contemporáneas, y dos creadoras que aún tienen mucho por decir.