La educación privada también


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En los últimos meses toda la atención se ha fijado en la educación pública y en especial a la preparación profesional de los docentes. Como es de esperar, los cambios de lo acostumbrado en el actuar educativo del recurso humano, los patrones arraigados de su conducta, no son fáciles de modificar. Es por eso que hay resistencia al cambio, hay miedo de lo que tendrán que hacer más para ser mejor, tanto los estudiantes como los maestros.

Raymond J. Wennier


En este escrito quiero cambiar la atención de la educación pública a la educación privada, en especial a la de diversificado. Todos los estudios e informes de entidades nacionales e internacionales apuntan que la cobertura de la educación secundaria está cubierta por la iniciativa privada. No importa el número exacto de colegios, institutos o academias, son muchos y todos ofrecen algún tipo de educación a cambio de  remuneración económica.

Además de la cantidad de colegios, también hay un sinfín de “carreras” a nivel diversificado. Recientemente se publicó que en Quetzaltenango hay 22 carreras entre  las que, los alumnos que salen de tercero básico, pueden escoger de acuerdo a sus intereses y conveniencia. Las opciones de carreras, a nivel nacional, pueden ser agrupadas en las siguientes categorías: 1. Colegios que llevan el nombre de una personalidad nacional o internacional conectada de una u otra manera a la educación. 2. Muchos colegios tienen la palabra “americano” en su nombre. Me imagino que quieren significar mejor educación que otros. 3. Un gran número de colegios ofrecen programa bilingüe. Muy pocos son diferentes al  bilingüismo español-inglés. 4. El número de países que forman parte de los nombres es impresionante. ¿Será que esos países les otorgan algún tipo de ayuda? 5. Las instituciones educativas con tendencia religiosa son abundantes. 6. Se puede agrupar a los colegios que ofrecen arte, turismo, ecología, computación, con todas sus variedades, tecnológicos, comerciales, secretariado y lo que más me asombra, una educación superior e inclusive, una universidad para pequeños de preprimaria.

Se habla mucho de dar una oportunidad a los jóvenes para que estudien. ¿Qué preparación reciben para entrar a la U, para aplicar a un trabajo y qué tipo de mano de obra calificada para qué trabajo?

Me gustaría proponer al Ministerio de Educación que se haga una evaluación a colegios privados, escogidos al azar, como se hace en las encuestas políticas y comerciales. ¿Qué se busca? Averiguar que preparación tienen los maestros, si son maestros, si están capacitados para enseñar lo que enseñan, las condiciones físicas del inmueble y que ambiente escolar provee; la calidad de los materiales didácticos, el equipo auxiliar, la jornada de atención y el currículo que ofrecen en cada carrera y como punto final, el monto de la colegiatura que cobran y los “extras” que piden a los estudiantes/padres de familia. Sería muy interesante la recopilación de datos en respuesta a las áreas propuestas para esa encuesta.

He dicho que en muchos casos sería mejor que los alumnos jugaran fútbol todo el día, con un excelente profesor, que asistir a clases a algunos de los colegios de “garaje”.

La siguiente sugerencia no es una privatización total de la educación en Guatemala sino es un sistema de evaluación para asegurar una mejor educación para todos los estudiantes y no sólo para algunos. Sugiero dejar a la iniciativa privada educativa, bajo lineamientos del Ministerio, crear una especie de asociación educativa que vigile, evalúe,  corrija, supervise y sugiera  a los mismos colegios privados para mantener la excelencia en la educación. Así se colaboraría con el Ministerio para una mejor supervisión.

Hay que poner más atención a la educación privada también, si queremos mejorar por igual el sistema educativo nacional.