En América Latina muchos países han avanzado en la adopción de leyes que tipifican y castigan la violencia contra las mujeres, sin embargo la impunidad es uno de los aspectos que afecta severamente la reducción de los niveles de ese tipo de crímenes contra la población femenina, señaló Michel Bachelet, Director Ejecutiva de ONU Mujeres.
La impunidad se ha convertido en el común denominador de los casos de agresiones contra mujeres y de femicidios en la región latinoamericana, situación que alienta en las sociedades la naturalización de la violencia contra las mujeres, pues los sistemas de justician no logran sancionarla, enfatizó Bachelet.
En la región, los gobiernos han logrado cambios positivos en las últimas décadas, particularmente en el ámbito de la salud, al reportar una fuerte disminución de la mortalidad materna; además de los avances en la paridad educativa, aseguró la funcionaria internacional.
La Directora de ONU Mujeres enfatizó que en comparación con el resto del mundo, América Latina aun presenta significativos rezagos en aspectos como la igualdad salarial y particularmente a la hora de analizar la disminución de la violencia de género.
Bachelet destacó que en la lucha contra la violencia machista, América Latina ha avanzado mucho en el desarrollo de marcos legales que tipifican y sancionan la violencia contra las mujeres y las niñas; de hecho fue la primera región en el mundo en contar con una convención específica que entró en vigor en 1995 y ha sido ratificada por todos los países.
Sin embargo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reconoció recientemente que la mayoría de los casos de violencia contra las mujeres denunciados no son formalmente investigados, juzgados, ni sancionados por los sistemas de administración de justicia.
En algunos países latinoamericanos, las leyes contra la violencia no establecen sanciones claras o la consideran una mera contravención, lo cual dificulta su aplicación, permite a los agresores gozar de impunidad y no proporciona reparación a las víctimas, añadió la máxima representante de ONU Mujeres.
Bachelet recordó que La Comisión Internacional contra la Impunidad de Guatemala (CICIG) calcula que la tasa de impunidad en el país es del 98 por ciento.
La funcionaria de las Naciones Unidas señaló que la presencia de más mujeres en puestos de decisión claves en América Latina, ha sido uno de los aspectos que ha permitido abordar de manera correcta temas como los derechos laborales, la prevención de la violencia machista, la educación y la salud.