¡Gracias, Erick Bernabé!


Alejandro_Quinteros

Con lágrimas en los ojos, los guatemaltecos pudimos ver y escuchar el momento en que alcanzabas la gloria para ti y para el deporte nacional. Qué alegría la que hemos vivido desde ese momento, alegría que renace con mucha fuerza cada vez que vemos tu fotografía en los diarios, las imágenes de la carrera o escuchamos las narraciones de tu hazaña.

Alejandro Quinteros


Y es que lo que tú nos has dado es tan valioso para nuestro país, para nuestros corazones, que ni lo dimensionamos aún. Es ese respiro olímpico del que comentaba hace una semana, que ahora trascenderá la clausura de los juegos y permanecerá en todos y cada uno de los guatemaltecos y en la historia.

Tu esfuerzo, el de tu familia, tus compañeros y el de don Rigoberto Medina, tu entrenador, es lo que ha logrado que el nombre de Guatemala se ponga en alto. Todos ustedes con lo que han venido sembrando durante muchos años, han podido cosechar un triunfo tan grande que alcanza para que todos los guatemaltecos, e incluso los latinoamericanos, gocemos de él.

Quizás Guatemala no siempre te trató de la mejor forma, no te dio todas las oportunidades, ni las garantías para poder desarrollarte y seguir tu vocación. Pero eso a ti no te ha importado, has seguido adelante con el apoyo de tu familia y de la gente que más te quiere. Has dado lo mejor de ti y en este gran momento como buen ciudadano, has dejado atrás cualquier pensamiento negativo y has entregado el triunfo no sólo a tu familia, sino también a tu Patria y especialmente a Dios nuestro Señor.

Pero no sólo nos has dado la ansiada medalla, no, en cada entrevista y con cada respuesta nos has venido dando muchas lecciones de vida. Has compartido con nosotros palabras de gozo, esperanza, perseverancia, fe y paz, haciendo que tu logro sea aún más valioso. Has hecho lo que ningún gobierno ha podido hacer, que Guatemala se sienta una, sin polarizaciones ni divisiones, y yo te lo agradezco profundamente.

He comprado todos los diarios que narran tu hazaña, y los guardaré como un tesoro, para poder enseñarlos a mis hijos, a las futuras generaciones. Los guardaré para poder leer nuevamente todas tus palabras, para tener siempre en cuenta tus consejos y compartirlos con otros.

Yo espero que tu logro pueda ser un parteaguas en la historia de nuestra República, un antes y un después dentro de nuestra convulsa historia. Espero que a partir de hoy los ciudadanos luchemos más, nos entreguemos más, y pensemos siempre con mentalidad de ganadores, sabiendo que es posible ir más allá de los sueños si se trabaja con constancia, disciplina y visión.

Espero también que nuestras autoridades dimensionen este logro tan positivo y revisen sus prioridades, que trabajen en garantizar las condiciones para que se desarrollen más oportunidades para todos en nuestro país. Guatemala necesita más compromiso de parte de todos, gobernados y gobernantes, tenemos que hacer nuestra parte dando lo mejor de cada uno de nosotros, así como lo ha hecho Erick.

¡Gracias, Erick, muchas gracias, que Dios te llene de bendiciones hoy y siempre!