Mil quinientos tres nuevos agentes


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Luego de mucho tiempo, casi dos años de contar con un aproximado de veinticuatro mil agentes de la Policía Nacional Civil, ha llegado el momento de que un nuevo grupo de hombres y mujeres se pongan el uniforme, la placa y el arma en la cintura para salir a patrullar las calles y avenidas de la república guatemalteca.

Alejandro Balán
fotografialejandro@gmail.com


Son un total de mil quinientos tres nuevos agentes, y en un mundo paralelo, donde todo está bien, decimos que tenemos agentes que velarán por la seguridad y el bienestar de nuestra nación. El día que se le dio cobertura a la graduación, mientras caminábamos al área donde se llevaría a cabo la ceremonia, un grupo de reporteros caminaban conmigo y logramos observar un mural que tienen pintado donde se representan las labores y los oficios de un agente policial. Fue divertido ver cómo hay murales donde los policías están al servicio de la ciudadanía, literalmente pintan una Policía muy correcta. Es lamentable que de regreso a nuestro mundo real no todos los agentes sean así, no sean lo que la sociedad necesita y espera.

Ahora que se tiene una nueva idea en cuanto al tipo de formación y preparación de los agentes, creo que merecen el beneficio de la duda, y nosotros como población debemos confiar en que no todo va a ser malo siempre, pues el objetivo de querer engrosar las filas de la corporación policial es para que la población se sienta segura y protegida. La mayoría de guatemaltecos tenemos un mal concepto de esta institución y nos basamos en una o más malas experiencias que hemos vivido cuando se les necesita  y no aparecen, o cuando aparecen muchos no hacen mayor cosa.

En esta ocasión a los agentes se les capacitó en muchas áreas, y creo que esto es muy positivo, ahora solo queda esperar a que la práctica sea efectiva. Según se dijo en la ceremonia de graduación, los agentes serán desplegados en los departamentos de Guatemala y Escuintla, por los índices de inseguridad que estos lugares representan.

Por mi parte mantengo cierta esperanza y el positivismo de que la institución policial cambie, mejore; aunque no será tarea fácil para nadie hacerlo, no considero que sea imposible de lograr, como ciudadanos formémonos el hábito de la denuncia, ya que es una necesidad hacerlo y de forma directa es una forma también de exigir y presionar de manera sana a que la PNC cumpla con su función; por mi parte felicidades a los nuevos agentes de la Policía, Guatemala los necesita y espero de corazón no dejen influenciarse por la corrupción y mantengan su frente en alto y la dignidad de poder ser llamados policías, nombre que pueden mantener con orgullo si logran sus objetivos a cabalidad. Guatemala los necesita y quiere confiar en ustedes.