Usufructo en Puerto Quetzal contempla la creación de una terminal para contenedores


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Según los detalles del contrato de arrendamiento de un área en Puerto Quetzal, la empresa Grup Maritim TCB S.L., de capital español, a través de su subsidiaria guatemalteca Terminal de Contendores Quetzal, S.A. (TCQ) construirá y operará una nueva terminal especializada en contenedores. Según indicó ayer el presidente Pérez Molina, solo se entregará en usufructo por 25 años el terreno.

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POR REDACCIÓN LA HORA
lahora@lahora.com.gt

De acuerdo con la Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), entidad oficial de información, el contrato de arrendamiento en calidad de usufructo se cerrará la próxima semana, aunque este diario tiene en su poder copia d la escritura pública número cincuenta y tres, del once de julio del año en curso, autorizada por la notaria de TCQ.

Según la presentación que TCB hizo a las autoridades guatemltecas, la propuesta abarcará 34 hectáreas, que representan casi 350 mil metros cuadrados de terreno (348,171.81 m2), y se plantea que en tres fases se construirá y ampliará esta nueva terminal para contenedores, con capacidad de 330 mil teus (unidad para designar contenedores de 20 metros de longitud.)

TCB es una empresa transnacional que tiene presencia en diez puertos en todo el mundo; en Latinoamérica están presentes en La Habana, Cuba; El Progreso, Yucatán, México; en Buenaventura, Colombia; en Paranagúa, Brasil. En España, en Gijón, Valencia,  Barcelona, La Palma y Tenerife, además de sendas sucursales en Medio Oriente y La India.

Según las estimaciones del propia empresa, se estarían creando 600 nuevas plazas de empleo y que las utilidades del Estado el próximo año alcancen unos Q150 millones, pues las utilidades en 2011 cerraron en Q90 millones, afirmó Rossy Farnes, jefa de la Comercialización y Mercadeo de TCB.

El proyecto consiste en tres fases que incluye una construcción inicial para empezar a operar, y dos ampliaciones más. La inversión prevista para la primera fase es de 110 millones de dólares. (VEA ILUSTRACIONES SOBRE LAS FASES)

La empresa Terminal de Contenedores de Barcelona (TCB) dotará a su filial guatemalteca TCQ de tecnología para el traslado de los contenedores que lleguen al país, de estos la portuaria obtendrá US$4 por cada uno. Además, se brindará capacitación técnica a los trabajadores de la nueva terminal que estará ubicada en la zona 1, de la Finca Portuaria, según la AGN.

VERSIÓN OFICIAL

Según Gustavo Martínez, secretario General de la Presidencia de la República, no se emitió un acuerdo gubernativo con algún reglamento específico para hacer ninguna negociación de un terreno en usufructo de la Empresa Portuaria Quetzal.

“La Portuaria siempre ha tenido la facultad de dar en usufructo los terrenos para el desarrollo del movimiento portuario”,  ya sea de navieras y de usuarios. “Siempre ha sido así”, agregó, por lo que “siempre se ha podido dar en usufructo; lo que se hace es un trámite para analizar cada usufructo”, señaló.

Según indicó Martínez, “lo que ha habido es una mala información”, y “mala fe de la oposición” del gobierno, en relación a la supuesta privatización de Puerto Quetzal.

“Aquí, lo que se dio, fueron unos terrenos, en los cuales, las personas que los van a adquirir, tienen que hacer una inversión”.

En contraposición a la opinión que prevalece, el Secretario dijo que “no hay ningún menoscabo de patrimonio del Estado y mucho menos de la portuaria, sino que es para el desenvolvimiento de los negocios dentro del recinto portuario”.

Martínez destacó que, en este caso, “el Estado no está invirtiendo nada. Esa es la gran diferencia de todo lo que se está diciendo”, mientras que agregaba que “lo que la mayoría de gobierno anteriores han dado, son las empresas estatales donde ya hay productividad; aquí es completamente distinto: son unos terrenos donde no había nada y la empresa tiene que venir a invertir, así como cualquier otra empresa”.

El presidente Otto Pérez Molina indicó ayer que el usufructo permitirá una inversión extranjera de US$ 255 millones (unos Q2,000 millones).

“Lo que buscamos es atraer inversiones para lograr la modernización del Puerto Quetzal, de lo que se ha venido hablando por más de diez años y ningún gobierno ha sido capaz de hacerlo; nosotros si lo vamos a realizar (….) se lograría la modernización sin que se genere más deuda por parte del gobierno”, dijo Pérez Molina.

CRÍTICAS

Según el contrato suscrito, la empresa española Grup TCB adquirirá un terreno de 348,141 metros cuadrados por 25 años para construir una terminal; a cambio de ello, las regalías que resultarán dan como aproximado un millón dólares, según el contrato. (vea el siguiente documento)

La bancada Libertad Democrática Renovada (Lider) denunció hace dos días sobre esta negociación, la cual no era conocida hasta el momento, y puso a luz pública sobre la concesión de terreno en el Puerto Quetzal. Sin embargo, la propuesta y posteriormente el contrato confirmó el usufructo que el Gobierno entregó a una empresa española para construir una nueva terminal de contenedores.

La bancada Lider citó para hoy a las autoridades de la Portuaria Quetzal, pero no asistieron. Los miembros del Sindicato de la Portuaria sí acudieron, e indicaron que desconocían sobre este tema, y les preocupa que no hayan sido informados.

“No nos han dicho nada hay un hermetismo total sobre la situación, nosotros como trabajadores pedimos explicación a las autoridades pero al momento no nos han respondido”, explicó Lázaro Reyes, sindicalista de la Portuaria, durante la citación que la bancada Lider giró nuevamente para despejar las dudas que envuelven el negocio millonario.

La preocupación de Reyes es compartida por los 620 afiliados del Sindicato de Trabajadores, quienes no descartan emprender acciones legales ya que los directivos parecen no preocuparse en explicarles que decisiones están tomando sobre la Portuaria.

Aunque no se encuentre dentro de las especificaciones del contrato, otras fuentes de los sindicalistas indicaron que hay cierto temor porque si bien es cierto de que no se plantea el cierre del Puerto Quetzal, la administración de la empresa española podría generar competencia desleal, y al paso de los tiempos se considere como no funcional la parte “antigua” del puerto, por lo que sí podría haber consecuencias.

Según el contrato, la nueva terminal será operada por la empresa española que tendrá a sus propios operadores. En caso de un eventual cierre de la Portuaria Quetzal, los trabajadores quedarían desempleados, mientras que los operadores de la parte usufructuada continuarían. Una de la condiciones de TCB, era poder despedir a todo el personal, así consta en el plan de negocios presentado.