La amenaza más grande para Irán es la «guerra blanda», afirmó el comandante de la Guardia Revolucionaria, el contingente militar iraní de elite.
El general Mohammad Alí Jafari se abstuvo de definir el término. «Guerra blanda» se refiere en general a medidas como sanciones económicas, espionaje y venta de equipos defectuosos, así como los virus informáticos.
Jafari, en declaraciones difundidas el viernes en el portal de la Guardia Revolucionaria, afirmó que Irán está en un «período delicado y fatídico» en el cual necesita de la fuerza paramilitar Basij.
Occidente ha endurecido las sanciones para persuadir a Irán a que cese el enriquecimiento de uranio, ante la sospecha de que Teherán pretende construir armas nucleares. Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
El programa nuclear iraní ha sido atacado en varias ocasiones por los virus informáticos. Cuando reconoce los ataques, Irán acusa a Israel y Estados Unidos.