La corrupción sigue su marcha


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Los guatemaltecos –yo me incluyo– teníamos la capacidad de ser optimistas aun en las condiciones más adversas y repentinamente, creo que en los últimos 50 años hemos ido cambiando. No sé si fue la guerra o la prostitución de los políticos y del sistema político en general, que ha tenido un crecimiento pavoroso, como la desnutrición, la mala salud, la falta de educación, las carreteras de cartón, los puentes de nacimientos navideños, el narcotráfico, la violencia inclemente, etcétera, la que nos volvió indolentes, olvidadizos, con la capacidad de hacernos los babosos ante lo criminalmente malo como la corrupción y la impunidad que se trata de combatir con declaraciones permanentes, pero que se quedan en palabras que se las lleva el viento.

Héctor Luna Troccoli


Honestamente no sé cuándo comenzó en serio el “refinado arte de la corrupción” en todos los estratos públicos y privados. Algunos la sitúan en 1958 con el inicio del régimen de Miguel Ydígoras Fuentes, otros se remontan al pasado y hablan desde los tiempos inmemoriales de la llamada independencia. Sé únicamente de algunos gobiernos que fueron honestos, o al menos de los menos corruptos de la historia como el de Arévalo, Arbenz y posiblemente, aunque no me agraden las dictaduras, el de Jorge Ubico.

Prensa Libre, en su Editorial del miércoles se refiere a la acusación que se hizo al general Otto Pérez Molina cuando era diputado, cuando recibió más de Q688 mil de parte de la conocida empresa Mercado de Futuros (MDF) dirigida por Raúl Girón, a donde fueron a parar 87 millones en tiempo de Eduardo Meyer y 16 millones en tiempo de Rubén Darío Morales. El ahora presidente admitió que fue un “préstamo personal” que le hizo Girón. Chi lo sa…

¿Pero y la otra plata del Honorabilísimo Congreso que desapareció? ¿Los juicios contra Meyer y Morales están bien para los acusados? ¿Y la extradición de Portillo de los Lorenzana y de otros? ¿y el repudiado, alevoso y vergonzoso crimen contra la bella señora Cristina Siekavizza? ¿Dónde está su asesino? ¿Dónde están sus hijos? Y así podríamos echar una vista al pasado muy reciente para ver corrupción e impunidad a granel. Nada extraño sería que pronto veamos circular por las calles en algún lujoso automóvil a Jorge Serrano o Donaldo Álvarez (ambos han sido vistos alguna vez en el país), y tantos otros que tienen cuentas pendientes con una justicia que no funciona, lo que la hace parecerse a un Congreso que no sirve para nada.

Lo más curioso del caso es que pese a que la violencia y la corrupción fueron los dos temas de lucha de este gobierno, al menos en el primer tema algo se avanza, aunque falta mucho por hacer, pero en el segundo, “amigos” millonarios de la “iniciativa privada”, contratistas del Estado me cuentan que sus rivales (otros contratistas), han conseguido jugosos contratos porque le han dado pisto a funcionarios del gobierno. Filosóficamente les contesto, “si sos un buen ciudadano chapín andá al Ministerio Público y presenta la denuncia, aunque el MP no haga nada pero tu conciencia estará tranquila”. Nanay decía mi abuelita.

Así es la cosa, la red que se ha tejido en diversas entidades del Estado y tribunales que no funcionan son las causas fundamentales por las que la corrupción sigue su marcha. Ya pasó la campaña, ahora hay que ver la obra.
ATLETAS OLÍMPICOS. Las pocas alegrías nos las dan patojos del deporte como Kevin Cordón, Maegli, Gómez y otros a quienes envío mi abrazo, aunque el COI y la CDAG desde l986 los he visto señalados en los informes de la Contraloría por actos corruptos.