Un poco más de «galleta»



En una extensa entrevista concedida a diario La Hora, el vicepresidente Eduardo Stein hizo una radiografí­a de los logros del Gobierno y de las asignaturas pendientes, habiendo reconocido que en la crucial materia de la coordinación del sistema de investigación y de policí­a para garantizar la seguridad, les faltó galleta, lo que constituye un valioso aporte para quienes resulten electos en la próxima elección, porque el doctor Stein define muy bien dónde es que está el problema para incrementar la seguridad ciudadana con base en el combate a la impunidad.

Una evaluación serena y sin ánimo proselitista, como la que hizo el vicepresidente Stein, es importante porque generalmente los que van de salida se encargan únicamente de bañarse en agua de rosas y no mencionan los temas pendientes, aquellos puntos que según su plan de gobierno y, sobre todo, su experiencia en el ejercicio del poder, constituyen los retos de futuro. Es muy raro que algún polí­tico, sobre todo si está apoyando a un proyecto para darle continuidad a su partido, tenga la hidalguí­a de señalar asignaturas pendientes y eso no es bueno para el paí­s porque siempre nos quejamos que los electos llegan casi a ciegas, a aprender los vericuetos de la difí­cil tarea de gobernar.

Los candidatos deben analizar detenidamente las expresiones del Vicepresidente, todas manifestadas luego de pausas para reflexionar, porque se les brinda una extraña oportunidad de tener durante la campaña una información privilegiada para entender qué van a encontrar y en dónde tendrán que poner más «galleta» para hacer las cosas. No es una tí­pica entrevista con el funcionario que, en tiempo de campaña, trata de llevar siempre agua para el molino de su partido, sino que es un ejercicio sereno de reflexión sobre la realidad del paí­s que, a juicio nuestro, constituye un paso importante y un aporte para esa ansiada forma nueva de hacer polí­tica.

El ejercicio del poder constituye una experiencia invaluable que debe aprovecharse y cuando alguien habla sin fines proselitistas de logros y asignaturas pendientes, abre espacios para que gente inteligente pueda encontrar una guí­a importante que no se improvisa ni se encuentra como machote al llegar al poder.

Lástima, eso sí­, que la «galleta» que el Vicepresidente reconoce que les faltó para algunas cosas, le haya sobrado a su relacionista cuando regañó a la redactora que hizo la entrevista. Le molestó que el Vicepresidente dedicara más de media hora para hablar de temas tan importantes y no entendió que nuestra colega no podí­a dejar con la palabra en la boca al doctor Stein simplemente porque su encargada de relaciones públicas se iba a molestar. Y ya nos dijo que nos cerramos la fuente, lo cual lamentamos, pero el cometido de lograr una entrevista extensa, profunda y seria con quien ha sido timonel de muchas decisiones en este perí­odo, se logró satisfactoriamente a pesar del enojo de la empleada a cargo, paradójicamente, de las relaciones públicas.