ArteBA-2007, la vidriera que coloca en el mercado internacional al arte contemporáneo latinoamericano, abrió las puertas ayer en Buenos Aires con la muestra de las obras de medio millar de artistas de 76 galerías de América y España.
La XVI edición de la feria exhibe las creaciones de artistas de Argentina, Brasil, Chile, España, México, Perú, Uruguay, Venezuela, Estados Unidos, Ecuador y Costa Rica, en una superficie de 18.000 m2 del predio de exposiciones de la Rural del barrio porteño de Palermo.
Galeristas, coleccionistas y artistas coincidieron en destacar el nivel de las obras presentadas y la importancia de la muestra para que los autores, especialmente los noveles, consigan un precio de mercado que les permita posicionarse en un segmento más exclusivo.
«Esta feria me sorprendió gratamente. Permite una gran emergencia del arte. Hay obras muy interesantes, sobre todo de artistas brasileños», señaló a la AFP Joan Guaita, dueño de la galería que lleva su nombre y que abrió hace 20 años en la ciudad española de Palma de Mallorca.
Guaita, quien colecciona arte latinoamericano desde 1996, atesora obras del venezolano Jesús Soto, el cubano Kcho y el estadounidense Dennis Oppenheim, entre otras.
El venezolano César Segnini, de Durban Segnini Gallery con galerías en Caracas y Miami, coincidió con el nivel de la muestra: «Este es el cuarto año que participo y el mercado de ArteBA ha ido creciendo en materia de calidad de obras e inversión», dijo a la AFP.
«Nuestras expectativas de venta son buenas, tanto con eventuales compradores locales como internacionales», teniendo en cuenta que la feria es visitada por coleccionistas, turistas y representantes de museos extranjeros, indicó.
El valor de las obras expuestas por Durban Segnini oscila entre 2.000 y 60.000 dólares, precios en los que se mueven las propuestas de la mayoría de las galerías.
En este sentido, hay expectativa por la presencia de Luis Pérez Oramas, curador de arte latinoamericano del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) y Julián Zugazagoitia, director del Museo del Barrio de Nueva York.
Daniel Roesler, director de la Galería Nara Roesler de San Pablo, dijo a la AFP que «esta edición está mucho mejor en cuanto a calidad» que las anteriores y explicó que ha traído especialmente obras de artistas brasileños para penetrar el mercado argentino.
«Intentamos abrir las colecciones de argentinos porque están muy concentradas en el arte de su propio país, aunque hay pequeñas excepciones como la de Eduardo Constantini», señaló Roesler.
Constantini es un empresario que construyó el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) para exhibir al público su importante colección.
Nara-Roesler es una de las más importantes galerías de las 60 que existen en San Pablo, uno de los polos artísticos más importantes del continente.
ArteBA es también un desafío para los creadores, como Dora Isdatne, una escultora argentina que trabaja con cerámica, hierro y aluminio.
«La feria es una vidriera que coloca en el mercado de arte a América Latina. Está bueno mostrarse y ver además qué están haciendo en otros países», indicó a la AFP en el stand de la galería Loreto Arenas.
«Siempre que estuve vendí algo y si hacemos buenos negocios eso nos beneficia mucho porque nos da un precio de mercado, un valor instituído». señaló.
Agregó que «eso es importante sobre todo en Argentina porque el mercado de arte es muy chico, no hay muchos coleccionistas y son pocos los que se arriesgan. La mayoría quiere asegurar su inversión».
La Galería Fernando Pradilla de Madrid exhibe varias creaciones del fotógrafo argentino Marcos López, entre ellas un collage bautizado «Real Latin».
El mural es un colorido fresco en el que conviven, como en un gigantesco Macondo, íconos religiosos, políticos, sociales y deportivos americanos.