Deporte apoyado o abusado


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Entre 2008 y 2011 el deporte en Guatemala recibió una asignación de más de un mil millones de quetzales (Q.1,076,581,992.00). Esa cantidad permitiría que se apoyara a 2,500 deportistas y darle Q400 mil durante cuatro años a cada uno para pagar entrenadores y eventos tanto en el país como en el exterior.

Alfonso Carrillo
alfonso.carrillo@meimportaguate.org


Con el dinero que el deporte recibió en los últimos cuatro años, las autoridades del deporte han tenido amplia capacidad para apoyar y ayudar atletas nacionales.  El sentir general de los deportistas locales es que la mayoría de los directivos del deporte están preocupados por sí mismos y por viajar y no por el futuro del deporte guatemalteco.

Muchos deportistas nacionales con grandes talentos viven sufriendo los abusos e incompetencia de algunas autoridades del deporte.

Es frecuente que directivos del deporte dejen de apoyar a algún deportista para que el directivo aproveche para irse de viaje en compañía de algún familiar o amistad con el pretexto de que el funcionario está acompañando a una delegación del deporte Guatemalteco.  El colmo es que al llegar al lugar de las competencias, el funcionario brilla por su ausencia.

Ningún aliciente tienen los deportistas nacionales que aspiran a contar con la ayuda estatal.  Hoy día observan como a Teodoro Palacios Flores, uno de los más destacados deportistas del país en el siglo XX, cuyo nombre lleva el gimnasio nacional, le asignaron a sus más de 70 años una pensión de mil quetzales mensuales como ayuda económica.  Supuestamente, además, ahora le darán Q40 mil por una sola vez.  El ejemplo desmotiva y nos da conciencia de cuánto las autoridades valoran su aporte histórico al deporte guatemalteco.

Se discute si el Comité Olímpico llevo 60 delegados a las olimpiadas en Londres, de ellos 19 atletas. 

Hace no mucho, el Comité Olímpico Guatemalteco llegó al extremo de pagar el viaje de cuatro diputados guatemaltecos a Río de Janeiro, donde se celebraron los Juegos Panamericanos.  Para esa justa, el Comité Olímpico, además, pago gastos de dirigentes deportivos, y personas del Ministerio de Cultura y Deportes, entre otras.

Es frecuente que atletas nacionales pidan apoyo para poder prepararse en el extranjero y para tener oportunidades que sus contrincantes de otros países si tienen a su disposición.  No es extraño encontrar que los familiares de un competidor son los que financian y apoyan a nuestros connacionales.

Dada la tolerancia y la falta de reclamos y protestas legales de los deportistas afectados, las autoridades del deporte nacional persisten en sus abusos.  La CDAG se convirtió en un botín y en una plataforma política al tener múltiples oficinas con presencia en el interior del país.

Se dice que más de 60 personas como parte de la delegación guatemalteca asistieron con gastos pagados a la inauguración de las Olimpiadas de Londres.   A algunos los han denominado los invitados especiales. Los ciudadanos somos los propietarios de esos fondos y tenemos derecho de reclamar y esperar que el deporte sea realmente apoyado y no abusado. ¿Dónde está la autorización que los funcionarios del deporte pueden disponer de tener sus invitados especiales?