Los socialistas del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunieron con el entorno político de ETA unas 25 veces antes de que la organización separatista armada vasca decretase un alto el fuego hace más de un año y asumieron que el conflicto a resolver en el País Vasco es «político».
Así lo aseguró hoy el diario vasco proetarra «Gara», que cita «fuentes conocedoras» de un proceso que, según indica, se comenzó a fraguar en 1999.
Mientras, una encuesta publicada hoy por otro rotativo vasco, en este caso «El Correo», muestra que la mayoría de los vascos apuesta por que el Ejecutivo de Zapatero vuelva a dialogar con ETA. El gobierno rompió los contactos con la organización armada tras el atentado que ésta perpetró el 30 de diciembre de 2006 y que costó la vida a dos ciudadanos ecuatorianos en el aparcamiento del aeropuerto de Madrid.
Algo más de un 77 por ciento de los vascos ve necesario que el gobierno español dialogue con ETA, algo que sólo rechaza casi un 16 por ciento, según la encuesta realizada por Append, que revela además que casi el 50 por ciento cree que habría que negociar cuestiones políticas con la organización armada, frente a un 42 por ciento que se opone.
Los encuentros que refiere «Gara» entre los socialistas y Batasuna, partido que la Justicia española ilegalizó en 2003 al considerarlo parte del etramado etarra, habrían tenido lugar ininterrumpidamente desde 2001, cuando el partido que gobernaba en España no era el PSOE de Zapatero, sino el Partido Popular (PP) del entonces presidente del gobierno José María Aznar. Con la llegada de los socialistas al poder, en 2004, las reuniones se habrían acelerado.
Según «Gara», en 2002 fue cuando en la mesa de conversaciones entre el PSOE y la ilegalizada Batasuna se fijó un compromiso de partida que definía el conflicto como político.
En 2006, cuando los contactos ya eran públicos después de que ETA declarase en marzo un alto el fuego permanente -que rompería en diciembre con el atentado en el aeropuerto madrileño-, Batasuna presentó al PSOE un «guión de debate» que incluía el principio de autodeterminación y en el que se constata el carácter «político» del «conflicto» vasco.
Lo publicado por «Gara» se produce una semana antes de las elecciones del 27 de mayo en España, que en el País Vasco serán sólo municipales. En la vecina región de Navarra, que los independentistas consideran parte de un hipotético País Vasco independiente, los comicios serán municipales y regionales.
El entorno político de ETA no podrá concurrir a ellos después de que la Justicia española haya impedido la inscripción en el registro de partidos de Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB), su nuevo intento de obtener una nueva marca política tras su ilegalización. También se han anulado todas las agrupaciones electorales que la ilegalizada Batasuna patrocinó directamente cuando vio que la Justicia emprendía el proceso para evitar la inscripción de ASB.
Con este panorama, los proetarras han pedido el voto para Acción Nacionalista Vasca (ANV), un partido que durante los últimos 30 años había permanecido inactivo y que anunció su participación en estas elecciones tras conocerse el inicio del proceso para impedir la participación del entorno político de ETA en los comicios. La Justicia española ha anulado también 133 de las 256 listas que presentó ANV, al entender que suponen una continuación de Batasuna, principalmente por la inclusión de nombres ligados directamente con el partido ilegalizado. Según el opositor Partido Popular se debería ilegalizar toda la formación porque está, asegura, instrumentalizada por Batasuna.