Alivio tras renuncia


Sucesor. El premier británico Tony Blair podrí­a ser el próximo director del Banco Mundial.

La anunciada dimisión de Paul Wolfowitz de la presidencia del Banco Mundial (BM) fue recibida con alivio en las diferentes capitales mundiales, que esperan un regreso rápido a la normalidad, si bien ya está abierto el debate sobre la nacionalidad de su sucesor.


Wolfowitz, un hombre cercano al presidente estadounidense, George W. Bush y ex número dos del Pentágono, aceptó ayer dejar el BM el 30 de junio, a raí­z del escándalo desencadenado por el aumento de sueldo que concedió a su novia, quien también trabaja para la institución.

Entre los primeros en reaccionar a este anuncio, el ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbruck, señaló que Wolfowitz tomó la decisión justa y consideró que este asunto habí­a durado ya demasiado, dañando así­ la reputación del BM.

Suiza también se sumó al alivio alemán por la dimisión de Wolfowitz. «El Banco Mundial puede ahora ya volver a la normalidad rápidamente», declaró un portavoz del departamento federal (ministerio) suizo de Economí­a.

Los suizos, sin embargo, recordaron el compromiso oficial de Wolfowitz en la puesta en marcha de planes de acción en Africa y en el sector del calentamiento climático.

Por su parte, el jefe de los economistas del BM, el francés Francois Bourguignon, señaló que la decisión de Wolfowitz resolvió «la crisis» en el seno de la institución. «Ahora necesitamos un presidente, y eso es urgente», declaró desde Eslovenia.

En este contexto, ya empezaron a sonar los primeros nombres, como el del primer ministro británico, Tony Blair, al tiempo que también comenzó a abordarse la delicada cuestión de la nacionalidad del sucesor de Wolfowitz.

El ministro holandés de Desarrollo y Cooperación, Bert Koenders, sugirió una revisión de la regla oficiosa pero tradicional, según la cual, la presidencia del BM es para un estadounidense mientras que la del Fondo Monetario Internacional (FMI) queda en manos europeas.

«Los tiempos han cambiado mucho desde ese acuerdo, que data de 1945. Hay nuevas potencias en el mundo que quieren hacer oir sus voces. El asunto Wolfowitz muestra claramente que la calidad debe ser el principal criterio a la hora de elegir a su sucesor», subrayó Koenders.

Por su parte, el gobierno japonés subrayó que la elección de la nacionalidad del futuro presidente del BM corresponde a la propia institución internacional.

«La nacionalidad de sucesor es un asunto de gobierno para el Banco Mundial», declaró el portavoz del gobierno nipón, Yasuhisa Shiozaki.

Japón es el segundo paí­s suministrador de fondos al BM y ha sido, junto con Estados Unidos, el único paí­s del G7 (el grupo de los siete paí­ses más ricos del mundo) en apoyar a Wolfowitz.

Por su parte, la organización no gubernamental británica Oxfam pidió que se acabe con el «acuerdo injusto» sobre la nacionalidad de los presidentes del BM y el FMI, al tiempo que expresó su deseo de que «el próximo presidente del BM sea nombrado en base a los méritos y con un proceso trasparente».

En cuanto al rumor de Blair como posible sucesor, el premio Nobel de Economí­a Joseph Stiglitz, declaró este viernes al quinto canal de la emisora BBC que el primer ministro británico «es una de las personas que ha sido claramente considerada».

Un portavoz de Blair calificó ese rumor de «especulación» pero no excluyó nada formalmente.