«Zodiac» de David Fincher, presentada hoy en competición en el Festival de Cannnes, es la crónica rigurosa de un caso histórico en los anales del crimen en Estados Unidos, el de un asesino en serie nunca descubierto, que el cineasta norteamericano convierte en una virtuosa y laberíntica película negra.
Con «Zodiac», David Fincher (autor de «Allien 3», «Seven» y «Fight Club») participa por vez primera en el Festival de Cannes.
Zodiac era el nombre con el que firmaba el asesino en serie que aterrorizó la región de San Francisco a fines de los años 60, que enviaba a la prensa o a la policía mensajes cifrados para anunciar sus crímenes, y del que no se sabe con seguridad cuántos asesinatos cometió.
Zodiac nunca fue descubierto, y Fincher no comete el error de imaginarlo. La película cuenta la investigación llevada a cabo por varios policías y dos periodistas que invirtieron todas sus fuerzas en el caso, algunos de manera obsesiva. Pero muestra también los fallos de la investigación, la falta de coordinación entre los distintos cuerpos de policía y el rol de la prensa que, al publicar los mensajes del asesino, facilitó sus manipulaciones.
Y la capacidad de manipulación de Zodiac era inmensa, al punto que llevó a varios de sus perseguidores a la desestabilización psicológica y echó por tierra la carrera o la vida personal de algunos de ellos.
Fincher, conocido por la violencia de sus obras, se había zambullido ya en «Seven» en la psicología de un asesino en serie que organiza sus asesinatos como una puesta en escena en la que se ocultan mensajes cifrados.
Esta vez, la violencia visual es casi inexistente, sólo dos asesinatos son mostrados, y ello sin ningún regodeo en la imagen violenta. La película no es esta vez la historia de los asesinatos, ni el retrato del criminal, sino la de la larga e infructuosa investigación para descubrir al asesino.
El propio David Fincher declaró en Cannes, tras la proyección para la prensa de su película, que ésta pretende describir una «búsqueda de la verdad, de una lógica a través del caos» y no a un asesino en serie.
El guión se basa en el libro escrito por uno de los periodistas que participó en la investigación, Robert Graysmith, en la época dibujante de uno de los periódicos que recibía los mensajes del asesino. Graysmith es interpretado en el filme por Jake Gyllenhaal («Brokeback mountain»)
Mark Ruffalo y Anthony Edwards, que interpretan a los inspectores de policía que siguen el caso, Robert Downey, en el rol del periodista Paul Avery, y Chloe Sevigny completan el reparto.