Reformas constitucionales pierden fuerza


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Luego del decaimiento en el tema de despenalización, el Gobierno enfrenta un nuevo reto que podría tener el mismo resultado. Y es que sin haber llegado al Congreso para empezar su discusión, la propuesta para reformar la Carta Magna ha sufrido varios tropiezos.

Ana González
agonzalez@lahora.com.gt

Empezó con el atraso en su entrega, ya que se tenía programado el 2 de julio, después el 16 y ahora se espera que llegue al Legislativo el 1 de agosto próximo. Luego redujo el número de artículos para reformar (se habló de 51 artículos), hoy se habla de 45; el inconveniente más reciente, la falta de apoyo de varios sectores, entre ellos la iniciativa privada.

“Lo que hemos visto es el bajo poder del Presidente de promover su agenda tal como la había programado. La primera aproximación de la reforma encuentra una serie de poderes que han venido haciendo observaciones. Ya hemos visto que las propuestas han sido variables, pero estamos esperando el documento oficial”, señaló el analista del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos, Cristhians Castillo.

Según la Convergencia Nacional para la Reforma Política, es necesario que antes de cualquier discusión de reforma se cambien las reglas del juego. “Nos pronunciamos para acelerar la reforma a la Ley Electoral, el cambio del sistema político puede hacerse sin necesidad de modificar la Carta Magna”, explicó Edmundo Urrutia, integrante de la Convergencia Nacional.

La propuesta del Ejecutivo de reformar varios artículos sigue sin convencer a varios sectores que se han pronunciado al respecto, entre ellos la Universidad de San Carlos, algunos partidos de oposición, organizaciones campesinas y el sector privado organizado, éste último explicó que los cambios que se proponen pueden resolverse a través de la legislación ordinaria.