Producirán biocombustible con residuos vegetales


Energí­a limpia. Activistas de Greenpeace protestan por la contaminación en Nueva Delhi. Cada vez más se pide por la implementación de energí­as limpias.

Una empresa canadiense comenzará a producir en un año en Argentina un nuevo biocombustible hecho con residuos celulósicos, que reemplazará combustibles fósiles sin utilizar productos alimentarios, se anunció el viernes en el marco de un congreso del sector en Buenos Aires.


La primera planta de Dynamotive Latinoamericana será construida en Argentina en la provincia de Corrientes (centro-este) para la elaboración de biooil lí­quido a partir de residuos forestales y agrí­colas, informó el presidente de Dynamotive Energy, Andrew Kingston.

El proyecto de la empresa es instalar otras seis plantas en el paí­s sudamericano, con una inversión de unos 20 millones de dólares cada una, señaló el empresario al hablar en el Primer Congreso Americano de Biocombustibles que se realiza en Buenos Aires, con la presencia del ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore.

El biocombustible será utilizado como combustible sin emisión de desechos tóxicos y en reemplazo de combustibles fósiles, en hornos y calderas, como para la calefacción, precisó el directivo.

La construcción de la planta de Corrientes demandará unos 20 millones de dólares de inversión y será la primera de unas seis que la empresa canadiense prevé instalar en Argentina.

La elección de Argentina antes que Brasil para radicar la fábrica se debe a que Kingston es argentino y conoce muy bien el mercado local, reveló.

El proceso industrial utilizado es el conocido como «pirolisis rápida o «cracking térmico», desarrollada por la firma en Canadá desde 1991 y que «aprobó los más exigentes controles ambientales y operativos» de su paí­s, recordó.

«El uso del biooil como reemplazante de combustible fósil puede incluir la generación eléctrica -local, regional y nacional-, y sustituir parcial o totalmente combustibles como el fueloil, el gasoil o gas natural, dependiendo de la escala de aplicación», agregó Raúl Parisi, vicepresidente de Dynamotive Latinoamericana S.A.

Según los directivos, las ventajas de su tecnologí­a es que transforma la biomasa residual de madera, paja de trigo, corteza de árboles, bagazo de caña de azúcar, entre otros, en una fuente de energí­a renovable.

Asimismo destacaron que puede usar diversos tipos de materia prima, concentra la capacidad energética de la biomasa, reduce el impacto ambiental, no produce contaminación y genera créditos de carbono.