El único límite a nuestros logros de mañana está en nuestras dudas de hoy. Franklin D. Roosevelt
Tal como anunció el presidente Pérez Molina, los cambios continúan produciéndose. Esta semana un nuevo director ejecutivo asumió el cargo en el Hospital Roosevelt.
Hasta entonces ocupado por el doctor Héctor Danilo Barrios Contreras, quien apreciado por los trabajadores logró mantener el hospital más grande del país funcionando, pese a las carencias en que se vio envuelto todo el sistema de salud durante el gobierno anterior.
Pues si recordamos una enorme parte de su presupuesto fue transferida, según dijeron, a los programas sociales.
Ello sumado a la gratuidad, que se instituyó, terminó de mermar el poco presupuesto que de siempre ha tenido el sistema de salud y que no permite atender la prevención, pues la emergencia se lleva todo el recurso, el tiempo y el personal.
Sin embargo y con todo y los colapsos en las tuberías de agua que cumplen ya 57 años, la misma edad que la construcción vieja del Hospital Roosevelt, las inundaciones en los sótanos, la escasez de personal, la falta de medicina y las oposiciones, el doctor Héctor Barrios siempre supo superar las crisis.
El doctor Barrios será recordado, además, por su don de gentes, su trato amable y su apoyo a la superación del trabajador. Durante su período se implementaron cursos y diplomados que sumaron conocimientos, mejores relaciones y se realizaron actividades que permitieron además de romper la rutina aprender más sobre áreas relacionadas a la salud en beneficio de los pacientes y sus familias.
El nuevo director doctor Alejandro Toledo Paz, al hacerse cargo de la dirección del Hospital Roosevelt y sus tres mil cien trabajadores y una cantidad similar de pacientes, reunió a los jefes de las distintas unidades para expresar su deseo de trabajar por la salud de los guatemaltecos, a la vez de recomendarles llevar a cabo ahorros de energía, de agua y hacer buen uso de los recursos hospitalarios, asimismo de indicarles que las puertas de su despacho estarán abiertas para escuchar sus necesidades y sus sugerencias.
El personal, por su parte, expresó la necesidad de contar con insumos y materiales de trabajo que permitan llevar a cabo sus tareas, mismos de los que han carecido a la fecha, siendo muy creativos para lograr salir adelante.
Y es que el estado de salud de una persona está relacionado con la seguridad, la educación y la nutrición entre otros aspectos, y sus carencias y deficiencias van a provocarle desbalances que le llevarán a la sala de un hospital, creando en éste nuevas necesidades.