Las autoridades de Estados Unidos planean hacerse cargo mañana del esqueleto de un dinosaurio que era custodiado por una casa de subastas luego que un juez autorizó el decomiso para el probable regreso a casa en Mongolia.
Jim Halperin, codirector de Heritage Auctions, dijo que la compañía con sede en Dallas, actual custodio del fósil, está ansiosa de entregar el dinosaurio después de que se les aseguró que será transportado adecuada y cuidadosamente, y almacenado por el gobierno en unas instalaciones adecuadas para el almacenamiento de obras de arte, con clima controlado y completamente aseguradas.
«Esperamos que los preparativos permitan que el público vea el Tyrannosaurus bataar en un museo o en un lugar práctico mientras los esfuerzos continúan por llegar a una resolución justa», dijo Halperin el miércoles.
Halperin había dicho esta semana que un consignador compró el fósil de buena fe y que pasó un año en restauración a un gasto considerable.
Otro comprador aceptó el mes pasado pagar más de 1 millón de dólares por los huesos reconstruidos, si bien la venta está sujeta al resultado del litigio. Un juez federal en Manhattan ordenó el martes que las autoridades estadounidenses tengan en custodia los huesos al decir que era muy probable que el gobierno ganara el caso en la corte.
El gobierno de Estados Unidos dijo en documentos de la corte que el esqueleto del Tyrannosaurus bataar fue llevado de Gran Bretaña a Florida en marzo de 2010 con documentación apócrifa que afirmaba que su origen era el Reino Unido y que valía sólo 15.000 dólares.
Las autoridades federales dijeron que cinco expertos vieron los restos el 5 de junio y coincidieron en que era casi seguro que su origen era Mongolia, de donde fue desenterrado en los últimos 17 años.