Perspectivas


ana-cristina-morales-modenesi

La visión de la realidad en variadas ocasiones se ve nublada, los razonamientos son parcializados y la posibilidad de ver puntos de vista diversos y de vivir en la tolerancia se hace más lejana. Los humores se levantan o quebrantan ante la imposibilidad de ni siquiera considerar lo que a nuestro juicio pensamos improcedente e incongruente con el diseño de nuestro pensar.

Dra. Ana Cristina Morales


De esta manera se hace uso de un pensamiento rígido, el cual comprende generalizaciones, dicotomías y personalizaciones.  Nos dividimos en nuestro entorno social y buscamos polarizarnos.  Nos volvemos fanáticos de creencias, convicciones, deportes y religiones.  De tal manera que concluimos juicios y castigamos al otro por creer  o sentir distintamente.

Quien ha encontrado su verdad, la repite una y otra vez, para no olvidarse de la misma.  Repele al mundo quien la considera en un orden desigual, o simplemente ni la considera. De esa manera mira hacia abajo a los otros y forma muros que le protejan y aíslen de esas otras realidades y de esas otras personas inmersas en ellas.

Alguien me comentó, que no se explica cómo las personas que se encuentran apoyando a determinado grupo deportivo, su afán dentro de esta actividad no es una mera necesidad de conexión y sentido de pertenencia social. Sino un empeño de impugnar a los demás, de manera posible para mostrar su supremacía.

Pero este continuo de discrepancias que se convierten en antagonismos no asegura logros para vivir en paz.  Por lo contrario, promulga una lucha constante ante las diferencias que se convierten de carácter intolerable.

No se tolera que alguien piense, sienta o actúe de formas diversas.  Parece ser que es necesario llevar la contra para la obtención de un sentido de identidad.  En una sociedad que se encuentra constituida por diversidades eso significa que hay muchos con quien luchar y unos pocos  con quienes es factible convivir.

Considero que para vivir en paz se ha de tener respeto por las diferencias, que las mismas no nos impidan relacionarnos con otras personas, poder tener la capacidad de escucha de otros puntos de vista y hacer mayor énfasis en lo que tenemos en común.

Respecto a la tolerancia se encuentran las siguientes opiniones:

“No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás, el mismo respeto que se tiene por la propia”. Mahatma Gandhi.

“Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano”. Walt Whitman.

“Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada”. Antonio Machado.