Chávez inscribe candidatura en medio de dudas sobre su salud


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El presidente Hugo Chávez inscribe este lunes su candidatura para competir por un tercer período de gobierno en un contexto de crecientes dudas sobre su estado de salud.

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Por FABIOLA SÁNCHEZ CARACAS / Agencia AP

Chávez arranca así una nueva contienda electoral en la que luce como favorito para derrotar en los comicios del 7 de octubre al candidato opositor, Henrique Capriles, según señalan las principales encuestadoras locales.

A diferencia de otros procesos, el mandatario, de 57 años, no la tendrá tan fácil para vencer a su contrincante debido a los padecimientos propios de su enfermedad y el desgaste que ha sufrido luego de 13 años en el poder.

A esto se suma la creciente simpatía que ha generado la candidatura de Capriles, un abogado de orientación centro izquierdista de 39 años considerado el rival más fuerte que ha enfrentado el gobernante en más de una década.

Algunas encuestas promocionadas por el gobierno le dan a Chávez una ventaja de alrededor de 20 puntos porcentuales sobre Capriles, pero otros estudios reducen la brecha entre el mandatario y su contrincante a unos cinco puntos, lo que ha llevado a los analistas a estimar que las elecciones estarán reñidas.

Luego de pasar tres meses distanciado de la escena pública tras la recaída que sufrió en febrero después que le detectaron un segundo tumor canceroso, Chávez acudirá este lunes, acompañado de sus seguidores, a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) en el centro de la capital para inscribir su postulación.

El oficialismo convocó a una marcha en el palacio de gobierno para acompañar al mandatario hasta el Consejo, pero aún no se ha aclarado si Chávez realizará el recorrido a pie.

Al culminar su tratamiento de radioterapia en La Habana y retornar al país el 11 mayo, Chávez se sometió a un estricto reposo y limitó sus apariciones públicas. No fue hasta el pasado 2 de junio cuando se vio al presidente de pie en un acto en el palacio de gobierno en el que recibió al viceprimer ministro bielorruso, Vladimir Shemashko.

«Me siento muy bien», declaró el sábado a la prensa al informar brevemente sobre su estado de salud e indicó que había salido «absolutamente bien» en unos exámenes de control que le hicieron recientemente.

«Yo tengo fe en Dios, en Cristo mi Señor, para seguir batallando por este país, porque esta vida ya no me pertenece, es de todo el país», agregó.

El mandatario fue intervenido el 26 de febrero en La Habana para extirparle una lesión cancerosa de dos centímetros que apareció en la misma región pélvica donde hace un año le extrajeron un tumor. A partir de marzo el mandatario inició las sesiones de radioterapia en Cuba para combatir la reaparición del cáncer.

Aunque algunos analistas estimaron que la enfermedad podría perjudicar a Chávez en su carrera por un tercer mandato, a un año que le detectaron el cáncer el gobernante sigue manteniendo una popularidad que está sobre 50%.

Lo que para cualquier político habría significado el retiro de su carrera, en el caso de Chávez se convirtió en una oportunidad para sacarle dividendos políticos, afirmó Luis Vicente León, presidente de la encuestadora local Datanálisis.

León dijo a The Associated Press vía telefónica que el «secretismo total» que ha mantenido el gobierno sobre la enfermedad «ha evitado que la población crea que es una enfermedad mortal que le impedirá el futuro a Chávez», a la vez que ha generado una atención permanente sobre el estado de salud del mandatario.

De forma simultánea el gobierno ha impulsado en los últimos meses una intensa campaña de promoción de la obra e imagen de Chávez en todos los medios de comunicación privados y públicos que le ha permitido al mandatario estar permanentemente presente entre los venezolanos y opacar a Capriles.

«Ese ambiente inundado alrededor de la información de la enfermedad hace mucho más difícil la campaña», indicó León al hablar de las dificultades que ha enfrentado el candidato opositor en los últimos meses. Pero sostuvo que Chávez está obligado ahora a cambiar su estrategia y demostrar que está recuperado para que la enfermedad no le implique costos electorales.

Luego de ser electo en febrero como candidato de la coalición opositora en elecciones primarias, Capriles se concentró en hacer visitas «casa por casa» por la capital y los 23 estados del país para darse a conocer.

Hasta el momento esa estrategia no le ha reportado mayores beneficios al candidato opositor, que sigue debajo de Chávez en las preferencias electorales.

Capriles, quien la semana pasada se separó de la gobernación de estado central de Miranda, acudió el domingo a la sede del organismo electoral para inscribir su candidatura acompañado de centenares de miles de seguidores que marcharon en la capital para respaldar la postulación.

OPOSICIÓN
Capriles arranca oficialmente

Henrique Capriles dio ayer otro paso rumbo a las elecciones presidenciales del 7 de octubre con la inscripción de su candidatura, en un acto al que fue acompañado por cientos de miles de seguidores en una multitudinaria marcha que atravesó la capital venezolana.

Bajo la consigna «se ve, se siente, Capriles presidente», centenares de miles de simpatizantes de la oposición caminaron junto al candidato en una marcha de 10 kilómetros que atravesó Caracas hasta la sede del Consejo Nacional Electoral, en el centro de la ciudad, donde se efectuó la inscripción.

«Los tiempos de Dios son perfectos, no olvidemos nunca este día. Hoy vinimos todos a firmar un compromiso y nuestro compromiso se llama Venezuela», dijo Capriles ante un mar de seguidores que se concentraron en la céntrica plaza Caracas para celebrar la inscripción.

«Quiero decirle al pueblo, Capriles va a unir a Venezuela, Capriles va a convertir a Venezuela en la Venezuela tricolor», afirmó el dirigente en un breve discurso en el que insistentemente llamó a la unidad y deslastrar la polarización que domina el país.

Capriles se abstuvo de mencionar el nombre del presidente Hugo Chávez, y solo se refirió a él como el «otro candidato», al que acusó de haber dividido al país y de tener una «Venezuela de violencia».

«El 7 de octubre vamos a decidir no entre dos hombres, vamos a decidir entre dos opciones de vida. El 7 de octubre vamos a decidir entre un presente estancado, violento, sin oportunidades, o quienes creemos que hay un futuro de progreso para todos», dijo el dirigente ante una multitud emocionada que entre gritos y aplausos festejó sus palabras.

El candidato, que se identificó como el «flaquito», aseguró que a la marcha opositora acudieron «más de un millón de personas».

«Tenemos nuestra esperanzas puestas en Capriles y estamos seguros que él puede llevarnos hacia el progreso», dijo Sergio Mijares, un comerciante de 58 años, desde uno de los puntos de concentración.

Andrea Reyes, ama de casa de 45 años, aseguró que el candidato opositor es «un tipo capaz, un gerente que nos puede ayudar a salvar a Venezuela… Estoy con Capriles porque necesitamos alguien que va a resolver a los problemas que tenemos: la inseguridad, la inflación y la falta de trabajo», comentó.

El proceso electoral venezolano comienza a calentarse en medio de una creciente incertidumbre que hay en torno a la salud de Chávez, quien desde hace un año combate contra el cáncer.

A pesar del cáncer que sufre y las dudas sobre su enfermedad, el mandatario de 57 años logró opacar a su adversario y mantenerse presente en el escenario político a través de la intensa campaña desplegada por el oficialismo para exaltar la obra del gobierno.

Capriles, de 39 años y de orientación centroizquierdista, ha tenido que enfrentar una feroz campaña desde los medios estatales que constantemente lo ridiculizan e insultan, y lo señalan de tener estrechos vínculos con Estados Unidos.

Algunas encuestas promocionadas por el gobierno colocan a Chávez alrededor de 20 puntos porcentuales sobre su oponente, mientras otras le dan al mandatario una ventaja más estrecha de casi cinco puntos sobre el candidato opositor.

Ahora el reto de Capriles es consolidar su candidatura y tratar de llegar a los indecisos que las encuestas ubican alrededor de 20%, y que según los analistas podrían ser decisivos para cualquiera de los dos candidatos.

El vicepresidente de la encuestadora local Consultores 21, Saúl Cabrera, afirmó que Chávez y Capriles se han mantenido en los últimos meses relativamente estables en cuanto a su popularidad, y que la oportunidad de crecer la podrían tener ambos en la campaña electoral.

Por «primera vez el candidato de la oposición tiene realmente posibilidades de competir con el presidente Chávez» debido a que ambos candidatos cuentan con «el fervor de la gente más o menos equiparable», dijo Cabrera en entrevista a The Associated Press.

Recordó que en los comicios presidenciales del 2000 y el 2006, Chávez arrancó la campaña con una ventaja muy alta que le aseguró una cómoda victoria, pero sostuvo que para las elecciones del 7 de octubre, el escenario no es el mismo.

Ángel Álvarez, director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, indicó que Capriles «tendrá que hacer un esfuerzo importante» en los próximos cuatro meses para posicionar su candidatura debido a que deberá enfrentar una elección en la que «los recursos están injustamente distribuidos».

«Hay un financiamiento público total del partido de gobierno a la campaña, y además unas contribuciones privadas gigantescas incomparables con lo que pueda recibir la oposición», dijo Alvarez a la AP al asegurar que una de las debilidades que enfrenta el proceso electoral venezolano es la «ausencia de transparencia en el financiamiento» de las campañas.

Durante la precampaña Capriles ha mantenido un discurso moderado, de poca confrontación directa con Chávez, en el que ha llamado insistentemente a la unidad de todos los venezolanos para vencer la fuerte polarización que impera en el país.