El papa Benedicto XVI llamó ayer a miles de jóvenes latinoamericanos congregados en el estadio Pacaembú de Sao Paulo a asumir un mayor compromiso con la conservación de la naturaleza y detener la devastación de la selva amazónica.
«El Señor nos pide, o mejor, nos exige ensanchar nuestros corazones para que en ellos quepa siempre (…) más comprensión por nuestros semejantes y por los problemas que envuelven no sólo la convivencia humana, sino también la efectiva preservación y conservación de la naturaleza, de la cual todos formamos parte», dijo el Pontífice.
«La devastación ambiental de la Amazonia y las amenazas a la dignidad humana de sus poblaciones requieren un mayor compromiso en los más diversos espacios de acción que la sociedad viene pidiendo», indicó.
La Iglesia Católica tiene una presencia activa en la Amazonia, en defensa de los indígenas y de la preservación ambiental, y muchos de sus representantes viven bajo amenaza da muerte.
La misionera estadounidense Dorothy Stang fue asesinada en 2005 en el estado amazónico por sicarios presuntamente contratados por hacendados molestos con su acción a favor de los sin tierra y el desarrollo sustentable.
Decenas de miles de jóvenes, enviados por 204 diócesis brasileñas y de Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay, Perú, Honduras y México, asistieron al Encuentro del Papa con la Juventud.