El cambio climático que afecta al planeta propicia la aparición de epidemias y el desarrollo de nuevas enfermedades, indicó un investigador durante el XII Congreso Latinoamericano de Infectología que se realiza en la capital costarricense.
Un investigador venezolano, Raúl Isturiz, puso como ejemplo el caso del mosquito transmisor del dengue que solía encontrarse en las zonas costeras y no pasar más alla de los 500 metros de altura.
Sin embargo, debido al calentamiento del planeta, el mosquito Aedes Egyptus, ahora puede avanzar hasta los 1.200 metros sobre el nivel del mar, por lo que se puede ver en el interior de los países.
Isturiz manifestó que debido a ello, el dengue, que en su variedad hemorrágica puede causar la muerte, ya no es solo un peligro para pueblos y ciudades costeras, sino también para lugares que eran más templados, pero que se han ido calentando.
El científico advirtió que lo mismo podría suceder con otras enfermedades y entes transmisores.