Cientos de miembros de las fuerzas de seguridad palestinas, que dependen del presidente Mahmud Abas, comenzaron a desplegarse hoy por las calles de la franja de Gaza, en el marco de un plan destinado a luchar contra el caos en ese territorio.
El despliegue, sin embargo, fue objeto de críticas inmediatas. Según un miembro del gobierno palestino, fue realizado de acuerdo con una decisión de Abas, pero sin coordinación con el ministro del Interior, el independiente Hani Al Qawasmeh.
«Esta mañana, al alba, empezó la primera etapa del plan con el despliegue de cientos de miembros de las fuerzas de seguridad palestina en las entradas y en los cruces de las ciudades de la franja de Gaza», indicó a la AFP un alto responsable de los servicios de seguridad.
Esta fuente subrayó que el despliegue afecta, en especial, a la ciudad de Gaza y al norte de la franja.
También reconoció que la misión de restablecer el orden en todo el territorio es difícil, «debido a lo extendido que está el caos en cuestión de seguridad», explicó.
La franja de Gaza está controlada por clanes familiares y grupos armados que actúan en casi total impunidad.
Según un corresponsal de la AFP a lo largo de la mañana se instalaron controles en la entrada de Gaza y la policía registró numerosos vehículos, controlando la identidad de sus pasajeros.
El despliegue se produce al día siguiente de un acuerdo para ratificar la aplicación del plan entre Abas y el primer ministro palestino, Ismail Haniyeh, miembro del grupo radical Hamas.
Haniyeh, por su parte, se reunió este jueves para discutir sobre los puntos del plan con Al Qawasmeh y con Rachid Abu Chbak, responsable de la seguridad interior, así como de los servicios de seguridad preventiva.
Sin embargo, el despliegue provocó inmediatos problemas de coordinación entre la presidencia palestina y el ministro del Interior.
Este presentó su dimisión el 23 de abril en protesta por un cuestionamiento de sus prerrogativas ministeriales por parte de Chbak. Sin embargo, fue rechazada por el primer ministro Haniyeh.
«Los servicios de seguridad que dependen del presidente Abas se desplegaron sin el consentimiento del ministro del Interior, contrariamente a lo establecido por el plan de seguridad», declaró a la AFP un ministro independiente que pidió conservar el anonimato.
«Actualmente hay una crisis con el ministro del Interior, pero también hay intentos para resolver el problema», añadió la misma fuente.
La oficina de Abas, por su parte, indicó desde Gaza que no existe «ningún problema».
El plan de seguridad también tiene como propósito unificar los órganos de seguridad a través de un Consejo Nacional de Seguridad creado recientemente.
En signo de su recíproca desconfianza, la Fuerza Ejecutiva creada por Hamas para contrarrestar el poder de los servicios fieles a Abas y a su movimiento moderado, Fatah, no participa en la actual primera fase del plan.
Su portavoz, Islam Chahwan, sin embargo, precisó que esa fuerza «tomará parte muy pronto».