Tras haber saturado Estados Unidos, los traficantes de cocaína inundan ahora Europa, donde su consumo ha alcanzado, en unos años, niveles históricos, especialmente en España y Gran Bretaña, alertaron expertos reunidos desde el martes pasado en Madrid.
«La cocaína está alcanzando en Europa niveles similares a los registrados en Estados Unidos en los años 80», advirtió Karen Tandy, directora de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), en la XXV Conferencia Internacional sobre el Control de Drogas (Idec, de sus siglas en inglés).
Aproximadamente 10 millones de europeos, es decir, alrededor del 3% de los adultos del continente han «esnifado» al menos una vez en su vida cocaína, un récord, según el informe 2006 del Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías.
Gran Bretaña y España están en cabeza. Al menos un 4% de los adultos de estos dos países reconocen haber tomado cocaína el pasado año, cuando la media europea es del 1%.
Los expertos atribuyen este fenómeno al aumento de los alijos enviados a Europa por los carteles latinoamericanos desde finales de los años 90. Pero también a la imagen «de modernidad» de esta droga entre los jóvenes adultos europeos.
«La cocaína se asocia al éxito, a un tipo de vida urbano y a un ambiente de fiesta», explica a la AFP Julián Vicente, analista del Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías.
También es más accesible. El precio de la cocaína en Europa ha bajado un 22% entre 1999 y 2004, según este observatorio con sede en Lisboa. Ello ha contribuido a convertirla en la droga más consumida del continente después del cannabis.
En 2005, alrededor del 80% de la cocaína latinoamericana que no ha sido enviada a Estados Unidos ha tenido por destino Europa, según la DEA.
España ha sido la principal puerta de entrada, debido a sus lazos lingí¼ísticos e históricos con América Latina.
Las autoridades españolas se incautaron entre 2001 y 2005 de una media anual de 39 toneladas de cocaína, principalmente proveniente de Colombia, primer país productor mundial de esta droga, según la DEA.
Estos datos probablemente hayan contribuido a que la Agencia Antidrogas estadounidense haya elegido España para su primera conferencia internacional fuera del continente americano desde la creación de este foro anual en 1983.
En una entrevista el lunes a la AFP en Madrid, el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, llamó a una mayor «concientización y más compromiso por parte de Europa».
Reclamó especialmente que Europa ponga «su granito de arena en el Plan Colombia» de lucha contra el narcotráfico.
La apuesta estratégica de los carteles sudamericanos por Europa obedece a una estricta lógica comercial: con el mercado estadounidense saturado, la cocaína se vende más cara en Europa, donde es más rara, lo que aumenta el margen de ganancias.
El pasado año, el precio al por mayor del kilo de cocaína oscilaba en Europa entre los 28.000 y los 56.600 euros, frente a sólo entre 9.000 y 28.000 euros en Estados Unidos, según los últimos datos de la DEA.
En sus intentos por evitar la vigilancia de la policía, los traficantes colombianos hacen pasar cada vez más su mercancía por algunos puertos africanos, donde la vigilancia es menor y hay más corrupción.
Para contarrestar esto, varios países europeos — Gran Bretaña, Francia, Irlanda, Italia, España, Portugal y Holanda — han decidido crear un organismo común para montar operaciones policiales conjuntas en alta mar, que será inaugurado este año en Lisboa.