Campesinos de comunidades de San Agustín Acasaguastlán, departamento de El Progreso, manifestaron su preocupación porque el abono químico que el Presidente Otto Pérez Molina ofreció aún no llega, el invierno ya inició y la tierra está lista para cultivar.
Consultado al respecto, el director de la Oficina Municipal de Planificación, Juan Carlos Iguardia, informó que ya presentó al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), una solicitud de 5 mil quintales de abono para beneficiar a 2500 familias, que llegará la primera semana de junio, en cuatro variedades, por lo que deberán pagar 25 quetzales por quintal.
La nómina fue elaborada y entregada por los presidentes de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (Cocodes), de todas las comunidades y para verificar la transparencia en la selección y futura entrega se ha conformado una comisión específica integrada por dos representantes de Cocodes, dos campesinos, un empleado municipal y dos del MAGA.
Fernando Pérez, campesino de la comunidad La Yerbabuena, y Patricio Larios, de El Guapinol, aseguran que la reserva de frijol y maíz se ha terminado; lo obtienen en la cabecera municipal a precios entre 5 quetzales la libra de frijol y 1.60 la de maíz, más los costos de transporte que oscilan en 30 quetzales por persona.
Los labriegos temen por la seguridad alimentaria de sus familias, porque la cosecha en estas partes altas del municipio es más tardía; la mayor parte de su tiempo lo dedican al cultivo de sus granos básicos para el consumo familiar, además de emplearse como obreros agrícolas, por lo que obtienen 30 y 35 quetzales al día.