Fidel recomienda sangre frí­a


El presidente cubano, Fidel Castro, responsabilizó a Estados Unidos del fallido secuestro de un avión por dos soldados, que dejó dos militares muertos, y recomendó «serenidad» y sangre frí­a» en el castigo, según un nuevo artí­culo de prensa publicado hoy.


Bajo el cintillo «Reflexiones del Comandante en Jefe», el diario Granma difundió hoy el quinto comentario de Castro en cinco semanas, que se dio el lunes por la noche, en el que reaccionó al suceso que conmocionó a la isla el pasado jueves cuando dos desertores del servicio militar, armados con AK-47, trataron de secuestrar un Boeing 737 para emigrar a Estados Unidos.

El lí­der de 80 años, que hace nueve meses está alejado del poder y no aparece en público por una crisis de salud, dijo que el hecho es «consecuencia de la puesta en libertad» el 19 de abril en Texas (EE.UU.) del anticastrista Luis Posada Carrilles, a quien llamó «monstruo del terror».

«La impunidad y los beneficios materiales con que se premia desde hace casi medio siglo toda acción violenta contra Cuba, estimula tales hechos. Hací­a muchos meses no ocurrí­a nada parecido. Bastó la insólita liberación del conocido terrorista, y de nuevo la muerte visitó nuestros hogares», subrayó.

Castro precisó detalles antes no revelados oficialmente como que los dos reclutas no han sido juzgados porque están heridos, y que mataron en el avión «de cuatro disparos» al teniente coronel Ví­ctor Acuña, quien habí­a sido tomado rehén y trató de evitar el secuestro.

Uno de los soldados, aseveró, fue alcanzado «por los disparos que hizo el otro dentro del avión, mientras luchaban contra el heroico oficial», sepultado el viernes con honores militares y condecorado post mortem a petición de Raúl Castro, ministro de Defensa y al mando de Cuba por la enfermedad de Fidel desde el 31 de julio.

Los dos jóvenes habí­an dado muerte a un centinela «para robar dos fusiles automáticos» cuando desertaron hace diez dí­as del servicio militar, con un tercer compañero -capturado tras la fuga-, de la unidad militar de Managua, a 25 km de La Habana.

«Aspirando a disfrutar del consumismo en Estados Unidos», dijo, «asaltaron un ómnibus, forzaron con su impacto una de las puertas de entrada de la terminal de vuelos nacionales del aeropuerto (de La Habana), llegaron hasta un avión civil y penetraron en él con los rehenes, exigiendo el traslado al territorio norteamericano».

Castro tocó el sensible tema de la sanción para los reclutas: «Ahora muchas personas en el exterior esperan la reacción de los Tribunales y el Consejo de Estado ante un pueblo profundamente indignado con los acontecimientos».

«Hace falta una gran dosis de serenidad y sangre frí­a para enfrentar tales problemas», destacó no obstante el lí­der cubano.

Una opositora comisión cubana de derechos humanos expresó preocupación porque al menos uno de los dos reclutas, quien tiene 21 años, está expuesto a la pena de muerte, al igual que otro de un grupo de tres que se insubordinaron en diciembre en una guarnición de la oriental Santiago de Cuba, donde dieron muerte a dos oficiales.

«Para estos actos de insubordinación con agravantes, como ha sido en estos casos, las draconianas leyes penales vigentes en Cuba establecen la pena de muerte para los acusados de 20 años», dijo el lunes la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

En el libro «Cien horas con Fidel», Castro sostiene que la pena capital se aplica en Cuba a los «delitos comunes más horrendos», pero dijo que el paí­s avanza a que en un futuro «estemos en condiciones» de abolirla.

Las autoridades no aplican la pena de muerte desde el fusilamiento el 11 de abril de 2003 de tres hombres que nueve dí­as antes habí­an secuestrado, bajo amenaza con armas de fuego y cuchillos, una lancha con 50 pasajeros, para enrumbarla a Miami.

Cuba sostiene que la llamada Ley de Ajuste Cubano, que concede residencia a los cubanos que emigren por cualquier ví­a y toquen suelo estadounidense, promueve las «acciones vandálicas y criminales». Desde el triunfo de la revolución en 1959, han ocurrido 55 actos de piraterí­a aérea.

En este artí­culo, el quinto desde el 29 de marzo, Castro toca nuevamente temas como el peligro de la producción masiva de biocombustibles y el calentamiento del planeta.

«La impunidad y los beneficios materiales con que se premia desde hace casi medio siglo toda acción violenta contra Cuba, estimula tales hechos.»

EE.UU. niega acusaciones

Estados Unidos negó de una manera tácita las acusaciones cubanas de incentivar la emigración ilegal y los actos violencia con esos fines, al asegurar hoy en La Habana su apego a un flujo humano «seguro, legal y ordenado», según un portavoz diplomático.

«El gobierno de los Estados Unidos de América apoya una migración segura, legal y ordenada y ha animado a los cubanos a quedarse en la isla a promover cambios», dijo John Vance, de la Sección de Intereses de Washington, en una breve declaración escrita entregada hoy.