Pese a que la pobreza es un fenómeno que ocurre en nuestro país, en ocasiones pareciera que beneficia a quienes a su alrededor realizan actividades para mitigarla.
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En ese sentido Carlos Martínez, del área socioeconómica del Instituto de Investigación de los Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac), dijo que “la pobreza es un fenómeno real” que necesita ser atendido, por lo que los programas para su atención son «altamente necesarios».
Sin embargo, agregó que los negocios en el estado que nada tienen que ver con su función son una práctica de los distintos gobiernos que el actual «no ha podido corregir», en referencia a sobrevaloraciones de ciertos artículos como pilas en Fonapaz que se adquieren para beneficio de la población en algunos programas sociales o el tema de medicamentos en el Ministerio de Salud.
Siempre, en cada gobierno, se crea algún programa para favorecer a determinadas empresas y no tanto por beneficiar a los pobres, destacó. En este caso, recordó el «vaso de leche», el de galletas escolares y que no duda que el de la supertortilla también vaya a tener ese efecto.
Agregó que el marco legal que se tiene en el país es adecuado y “completo” para que el gobierno realice su labor de forma transparente, pero que “no se cumple”, porque en ocasiones se eluden las reglas para presentar las cotizaciones e incluso para realizar una licitación como corresponde, pero que todo tiene que ver con voluntad política y complimiento de la ley.