Lucha contra la pobreza


Alimentos. Una gran cantidad de la población pobre de los paí­ses en desarrollo se alimenta de materias primas.

Los paí­ses en desarrollo buscan en una conferencia inaugurada hoy en Brasilia estrategias para que el comercio internacional de productos alimenticios y materias primas no petroleras (commodities) sirva efectivamente al combate a la pobreza.


Eso significa encontrar medios para «asegurar un mecanismo de precios mucho más predecible para las materias primas agrí­colas, aumentar la productividad de nuestros paí­ses y garantizar una distribución justa para los productores», declaró a la AFP el director general del Fondo Común de Materias Primas (CFC por sus siglas en inglés), Ali Mchumo.

Más de 2.000 millones de personas de paí­ses en desarrollo (un tercio de la población mundial) se gana la vida con las materias primas agrí­colas.

El problema es que no son ellos los que reciben el grueso de los beneficios: los agricultores reciben apenas de 4 a 10% de los precios finales pagos por esos productos, según el CFC que organiza la conferencia junto al Programa de la ONU para el Desarrollo (UNDP), el de Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y el Grupo de Estados de ífrica, Caribe y Pací­fico (ACP).

La importancia del comercio de productos básicos para las economí­as de los paí­ses en desarrollo es enorme. Más de la mitad de los ingresos de las exportaciones en 86 de los 144 paí­ses en desarrollo dependen de las commodities. En 38 paí­ses la mitad de las exportaciones dependen de una sola materia prima, y en otros 48 de dos.

La Conferencia Iniciativa Global sobre Commodities se inserta en plena negociación de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que tiene en su centro de discusión el acceso de productos agrí­colas a los mercados desarrollados.

Y también ocurre en un momento favorable a los precios de las materias primas, que los organizadores atribuyen en parte a «una nueva geografí­a del comercio», es decir, a la creciente demanda de India y China. Con todo, en los últimos años la gran demanda de materias primas ha hecho escalar los precios en los supermercados de los productos agrí­colas básicos como café, té, cacao, azúcar y algodón.

«Tenemos que conseguir que el productor participe más del valor del producto final que el consumidor paga en Londres o en Parí­s», dijo Mchumo.

El mandato de los asistentes a la conferencia es aprovechar esas circunstancias para dirigir los beneficios de ese comercio al combate contra la pobreza y por el desarrollo.

«Lo menos que podemos decir es que los problemas son ampliamente reconocidos, pero que se han propuesto muy pocas soluciones especí­ficas en las instancias de decisión de alto nivel», señala un comunicado de la ACP.

Asisten a la conferencia representantes de decenas de paí­ses productores de materias primas y tan diversos como el anfitrión Brasil, Argentina, Afganistán, China, Colombia, Ecuador, Etiopí­a, Gambia, Haití­, Honduras, India, México, Perú, Samoa, Sri Lanka, Venezuela y Trinidad y Tobago, y paí­ses consumidores como Alemania, Austria, Francia, España y Finlandia.

Financiación agrí­cola, mejora de las infraestructura y la productividad en los paí­ses más pobres, mejor acceso a mercados de los ricos, o la creación de un fondo de estabilización como mecanismo compensatorio para los altibajos en los precios están entre las propuestas que se discutirán.

2.000 millones de personas de paí­ses en desarrollo (un tercio de la población mundial) se gana la vida con las materias primas agrí­colas.