Nicaragua: aumento salarial para maestros


Huelga. Varios maestros nicaraguenses habí­an iniciado una huelga de hambre para exigir un aumento salarial.

El gobierno sandinista de Nicaragua se comprometió ayerncrementar parcialmente el salario a los maestros, para acabar un paro parcial del magisterio nacional de más de un mes de duración, informó el ministro de Hacienda Alberto Guevara, al concluir las negociaciones.


El acuerdo fue firmado tras ocho hora de reuniones por el ministro de Hacienda y los dirigentes de la Unidad del Magisterio Nacional que habí­an convocado al paro parcial, acompañado de una huelga de hambre, y representantes de la oficialista Asociación Nacional de Educadores (ANDEN).

«Con el presente acuerdo se satisfacen las demandas que por razones salariales ha planteado el gremio de maestros para el año 2007, a través de sus sindicatos, obligándose a cesar a partir de este momento sus manifestaciones o huelga, por no existir más motivos para ella», anunció el ministro de Hacienda, en rueda de prensa.

Los maestros en paro exigí­an al gobierno el pago de los 30 dólares de aumento salarial que el congreso les habí­a aprobado este año en su presupuesto, de los cuales solo estaban recibiendo 16, porque el gobierno les dedujo 14 dólares para cancelar sus cuotas de seguro social y ahorrar para su treceavo mes.

Durante la reunión, el gobierno convino con los sindicatos devolver a los educadores el dinero que les habí­a quitado para el seguro, que será asumido por el gobierno, para que su incremento real sea de aproximadamente 21 dólares, dependiendo del escalafón que tenga el educador.

«El Gobierno de Nicaragua como una solución adicional restituirá el monto correspondiente al aporte patronal de 37.5 millones de córdobas (dos millones de dólares que le quitó a los trabajadores y) que afectaba la reserva de reajuste salarial del 2007», señala uno de los puntos del acuerdo firmado por las partes.

Para hacer efectiva la medida, el gobierno se comprometió a enviar con carácter de urgencia al Congreso una reforma presupuestaria para legitimar los cambios.

Los sindicatos por su lado se comprometen a integrarse a sus labores magisteriales, con la garantí­a de que el gobierno no despedirá ni tomará ninguna medida de represalia contra los profesores que estuvieron en huelga.

Los acuerdos fueron recibidos por las bases magisteriales que estaban en paro con cierto recelo y en algunos casos con voces de protesta.

«Estamos discutiendo eso porque hay sectores que no están de acuerdo con lo que se firmó, pero la huelga se tiene que desmontar», dijo el dirigente sindical de base, José Siero.