Excuñado de Hudson es declarado culpable de asesinatos


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El excuñado de Jennifer Hudson fue declarado culpable ayer de matar a la madre, el hermano y el sobrino de 7 años de la actriz y cantante.

Por MICHAEL TARM CHICAGO / Agencia AP

William Balfour, de 31 años, enfrentaba tres cargos de homicidio premeditado y fue declarado culpable por un jurado de Chicago luego de tres días de deliberaciones. Ahora enfrenta una sentencia obligatoria a prisión sin derecho a libertad condicional.

Hudson, quien expresó su desdén por Balfour cuando fue la primera en declarar en el juicio de semanas de arduos testimonios sobre los crímenes, se veía conmovida cuando el veredicto fue leído. Sus ojos parecían llenos de lágrimas mientras se mordía el labio y agitaba la cabeza. Después miró a su hermana y exesposa del acusado, Julia Hudson, y sonrió.

Balfour, por su parte, no mostró ninguna emoción. El acusado era integrante de una banda delictiva y estaba separado de Julia Hudson cuando cometió los homicidios, según las autoridades.

Los fiscales habían dicho que se trató de un acto de venganza contra la exesposa del sospechoso porque se negó a reconciliarse con él.

Como no había un testigo que hubiera sobrevivido a los asesinatos del 24 de octubre de 2008, ni huellas digitales, los fiscales tuvieron que presentar una gran cantidad de pruebas circunstanciales contra Balfour y convocaron a 83 personas a declarar en 11 días de testimonios.

Los abogados defensores argumentaban que los asesinatos pudieron estar relacionados a las presuntas actividades delictivas del hermano de Hudson, Jason. Durante sus 30 minutos de testimonios, en los cuales convocaron sólo a dos testigos, no presentaron ninguna evidencia que apoyara esa teoría.

La defensora pública Amy Thompson dijo que apelaría el veredicto.

«Siempre hemos considerado y todavía consideramos que William Balfour es inocente de esos asesinatos», dijo Thompson.

La fiscal estatal del condado de Cook, Anita Alvarez, reiteró a los reporteros lo que habían dicho los fiscales: La evidencia contra Balfour era avasalladora.

Los jurados dijeron que sus deliberaciones fueron cordiales y que la celebridad de Jennifer Hudson no los influyó.

El veredicto se logró poco después de que los jurados enviaran una nota al juez diciéndole que no habían logrado un acuerdo sobre sus consideraciones. Aunque aclararon que no se rendían.

«Estamos tratando», dijo el jurado en su nota.

Jennifer Hudson, quien estaba en Florida al momento de los asesinatos, estuvo presente en el juicio todos los días y lloró cuando las fotografías sangrientas de sus parientes fueron mostradas al jurado durante los argumentos finales.

Alvarez, quien habló con Hudson tras el veredicto, dijo que la actriz estaba visiblemente aliviada. La fiscal dijo que Hudson estuvo determinada a asistir todos los días del juicio por un sentido de obligación con su madre.

«Me dijo ‘si hubiera sido yo (la persona asesinada) mi madre habría estado aquí todos los días. Así que vendré todos los días»’, dijo Alvarez.

La fiscal agregó que Hudson no pensaba hablar con los medios sobre el veredicto, pero que presentaría un comunicado en su debido momento.

«Espero que pueda dejar esto atrás y continuar con el resto de su vida», dijo sobre el veredicto el presidente del jurado Robert Smith, un empleado de las escuelas públicas de Chicago de 47 años, fuera de la corte.

Hudson, de 30 años, saltó a la fama como finalista de «American Idol» en 2004. Pero su papel en la película musical «Dreamgirls», que le valió el Oscar a la mejor actriz de reparto en 2007, la proyectó como una verdadera artista.

Durante sus más de 30 minutos de testimonio habló sobre sus familiares muertos y se expresó tiernamente sobre su sobrino, Julian King. Contó que conocía a Balfour desde secundaria pero que siempre le desagradó.

Según los fiscales Balfour usó un arma calibre .45 para dispararle a la madre de Hudson, Darnell Donerson, de 57 años, en la sala de su casa. Luego le disparó dos veces a Jason Hudson, de 29 años, cuando éste se encontraba en su cama.

Balfour se llevó después a Julian King en la camioneta de Jason Hudson, y le disparó varias veces en la cabeza cuando estaba recostado en el asiento delantero. Su cadáver apareció en el vehículo abandonado a varios kilómetros después de tres días de búsqueda.