Juan Carlos Zapata, gerente general de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), concedió una entrevista a Diario La Hora, en la que habló de su perspectiva para la economía del país y los retos en ese campo que abarcan al Gobierno, donde las acciones prioritarias serían las de corto plazo en temas de seguridad.

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¿Cuál es su opinión sobre el desempeño económico de Guatemala en los últimos cuatro meses?
Es importante que se haya lanzado la Agenda Nacional de Competitividad –ANC-, que va a ser fundamental para retomar un mayor crecimiento económico. Vemos, por ejemplo, que el Índice Mensual de la Actividad Económica –IMAE- elaborado por el Banco de Guatemala, está a una tasa mucho más baja de lo que estuvo en el mismo período del año pasado.
La tasa de crecimiento económico que se espera todavía es moderadamente baja para las condiciones sociales que se tienen; realmente deberíamos poder acelerar ese proceso de crecimiento, para que a través de diferentes intervenciones focalizadas del Estado se pueda también atender las necesidades sociales. Para eso necesitamos retomar la ANC.
Es una buena señal del gobierno haberla retomado desde el inicio, que siempre es fundamental para el tema económico en general.
¿Qué opinión tiene sobre el desempeño del nuevo gobierno en el área económica?
Si se ve a nivel macro, Guatemala está inmersa en un escenario donde Europa está en una crisis y el crecimiento de Estados Unidos todavía es bajo. En nuestro caso, el gobierno se ha enfocado en establecer algunas condiciones mínimas para mejorar la capacidad productiva del país.
Es acertado lo que el Ministro de Economía está trabajando en este momento para hacer 16 reformas para el índice Doing Business, que permitan comenzar una hoja de ruta para facilitar la apertura de empresas. Hay que recordar que el Doing Business mide qué tan fácil o difícil es, cuánto tiempo y cuánto cuesta abrir y operar determinado negocio en un país.
En los últimos años caímos en los diferentes índices de competitividad. Mucho de esto, porque el gobierno anterior había dejado de implementar iniciativas que permitieran acelerar la capacidad de competitividad.
Es positivo haber establecido la ANC como prioridad, donde en el lanzamiento estaba el Presidente y todos los Ministros.
¿Qué desafíos tiene el gobierno para mejorar la situación económica del país?
El primero que afecta el tema económico y obviamente está relacionado es el aspecto de seguridad. No podemos pensar en generar más empleo y atraer más inversión, si la tasa de homicidios no comienza a reducir drásticamente.
La capacidad de generación de empleo también viene de tener mejores condiciones para la atracción de inversión, y eso toma en cuenta la calidad educativa, que hay que fortalecer. Pero estas son acciones que llevan mucho tiempo.
Entonces, la seguridad tiene que ser algo fundamental, de muy corto plazo, donde se vea que las cifras comienzan a bajar; especialmente la tasa de homicidios, que es la que internacionalmente muchas personas revisan.
Por otro lado, retomar la ANC, para hacer reformas estructurales no solo dentro del Ejecutivo, como lo es el Registro Mercantil, por ejemplo, para acelerar trámites de inscripción de empresas, sino leyes que permitan agilizar y mejorar el clima de negocios, como una ley de quiebras.
¿Qué contemplaría esa iniciativa sobre una ley de quiebras?
Fundesa está trabajando en una iniciativa que esperamos empezar a socializar a finales de este mes. Pretende que en coordinación con el Gobierno, el Organismo Legislativo y sociedad civil, se empiece a tener una mayor sociabilización, para que le gente vea la importancia que esto tiene.
Una ley de quiebras en el país permitiría que las empresas que empiezan a tener problemas de flujo de caja y que caen en insolvencia, no tengan que irse a la quiebra, sino que puedan apegarse a una metodología de pagos donde se pueda fortalecer su capacidad. También se debe comenzar a trabajar en temas de cambios al Código de Comercio, que tomaría mucho más tiempo.
¿Qué acciones se deben implementar para mejorar la calidad de capital humano nacional?
Guatemala tiene muchos valladares sociales y cuatro años no van a ser suficientes, pero se tiene que empezar a implementar procesos. Primero se debe mejorar la calidad educativa, que aunque se hicieron avances en cobertura, la calidad se ha visto demeritada.
Se deben mejorar los servicios de salud. Vemos cómo están las condiciones de los hospitales. Eso debe empezar a mostrar señales de que realmente las cosas funcionan. Y para eso, existe, creo yo, en este momento, un buen liderazgo del Presidente de la República y lo que se tiene que hacer es comenzar a ejecutar proyectos que permitan focalizar diferentes intervenciones para mejorar.
En el tema de desarrollo social, los programas de transferencias condicionadas son realmente procesos necesarios para un país como Guatemala, porque hay municipios donde las oportunidades que esas personas tienen son muy limitadas y las condiciones de pobreza son muy altas. Se necesita focalizar ese apoyo, para que no se vuelva un botín político, sino que vaya a quienes más lo necesitan y contar con indicadores de medición.
Otro de los factores fundamentales y prioritarios es la desnutrición. Para reducirla, se debe mejorar la calidad educativa, mejorar la atención a la madre del niño y aprovechar la ventana de los mil días.
¿Cuál es su opinión sobre el paquete de transparencia que presentó el gobierno al Congreso de la República?
Es fundamental para el país. Desde que el sector privado empezó a trabajar de manera conjunta con el gobierno, para aprobar la reforma fiscal, ese era también uno de los temas pendientes: que el gobierno tenga capacidad de generar mayores controles de transparencia.
Muchas de las razones de cómo está Guatemala, se debe a que no existen esos controles, como lo que ocurre con el alcalde de Antigua Guatemala y varios otros.
Los procesos que hacen que no exista transparencia en el uso del erario público, hacen que la competitividad no avance y que los programas sociales tampoco le lleguen a quienes más lo necesitan, sino que se quedan en el camino. Esas son razones para que el paquete pase en el Congreso.
Las interpelaciones, que ahora entrampan al Congreso, están bien que sirvan para procesos de transparencia, pero han llegado a extremos un poco ridículos. Porque decir que van interpelar a la Ministra de Desarrollo Social, cuando acaban de presentar la cartera, ya cae en un chantaje político.
¿Qué postura tiene sobre la posición del Banco Mundial (BM), qué empresarios deben pagar más impuestos para combatir el narcotráfico?
Eso es algo que fue mal redactado por algunos diarios en Guatemala. No fue lo que se dijo. Y lo digo porque nosotros vimos la grabación de la conferencia donde el Presidente del BM habló del tema.
Lo que dijo fue que algunos empresarios en Centroamérica no se involucraban tanto en su comunidad. La que se refirió al pago de impuestos fue alguien del Departamento de Estado de Estados Unidos, que también estaba en la conferencia.
Fundesa y CACIF enviamos una carta de invitación al Presidente del BM, para que venga a Guatemala y conozca lo que el sector privado está haciendo. Y desde el Enade de 2010 se lanzó el proyecto “Guatemaltecos Mejoremos Guatemala”, donde, entre otras cosas, se propone focalizar la reducción de pobreza y reducir el narcotráfico.
¿Qué le parece entonces la propuesta del Presidente de hablar sobre el combate al narcotráfico de forma diferente?
Guatemala no puede seguir la misma estrategia que otros países, como México, han hecho.
Es fundamental, no el tema de la despenalización, porque así empezó y poco a poco cambió y ahora se habla más de regularización.
Lo primero que Fundesa y CACIF han venido trabajando es estudiar el tema. Empezar a ver que no todas las drogas son igualmente dañinas. Luego, que Guatemala no tiene la capacidad militar ni policial y sus instituciones son tan frágiles para hacer un ataque frontal contra el narcotráfico.
Lo que no podemos hacer es dejarlo como tabú. Las drogas son una realidad. No podemos tratar de soslayarlo. La estrategia debe cambiar. Sin duda, la guerra contra el narcotráfico la hemos perdido. La estrategia debe cambiar.
El problema es que el narcotráfico está monopolizado. Por ahora no se pueden fiscalizar las drogas ni colocarle un impuesto que sirviera para ayudas sociales. Ni siquiera eso tenemos. Además corrompe las instituciones.
Creo que el liderazgo del Presidente al impulsar este tema ha sido subvalorado por muchos guatemaltecos.
¿Considera que es viable la creación de 640 mil empleos en cuatro años, de facilitarse las condiciones, como aseguró el gobierno?
Hay que generar desarrollo y crecimiento económico. Es positivo que la agencia Invest in Guatemala se haya revitalizado, que ya empieza a trabajar y haya muchas más acciones de las que hubo en el gobierno anterior.
Se necesita la agencia que va hacer posible que empiece a operar la ley de alianzas público privadas para el desarrollo de infraestructura, que puede dinamizar la economía y eso ayuda a elevar la inversión extranjera directa.
Guatemala tiene un déficit de empleo, eso es una realidad. Cada 10 años, 2.5 millones de personas entran a la fuerza laboral. De estas, en la última década, un millón se fue a la economía informal. Medio millón logró conseguir un empleo formal y el otro millón, tuvo que emigrar hacia Estado Unidos, mayoritariamente y a Europa.
Lo que necesitamos es ver cómo hacemos para atraer más inversión extranjera directa para potenciar generación de empleo y permita a más personas, no solo obtener mejores ingresos sino mejorar sus condiciones de vida y elevar el bienestar del país.
Creo que la estrategia es positiva. Es fundamental acelerar la creación de esta agencia, que permitirá operar las alianzas público privadas.
¿Cómo disminuir el subempleo del país?
Las recomendaciones que hace el Banco Mundial es eliminar los cuellos de botella para la formalidad y el Doing Business permite verificar cuáles son las mejores prácticas que otros países han trabajado para agilizar los procesos.
Reducir el número de días para abrir una empresa en Guatemala sería un gran avance.
Hay una comisión en el Ministerio de Economía. Está Pronacom y Fundesa, donde estamos apoyando al Ministro para que se empiece a trabajar en reducir esos cuellos de botella y se mejore en los indicadores.
Otro tema es la calificación de país, pero vemos que el Ministro de Finanzas lastimosamente, como está en la interpelación, ha dejado de lado la mesa de calificación.
Si logramos mejorar esa calificación de riesgo, los préstamos no solo de deuda soberana, sino también los de empresas, se vuelven más baratos y con eso se tiene mayor actividad económica.
Por último, se debe trabajar en reducir la conflictividad social que existe sobre algunas de las industrias que pueden producir muchos impuestos para el gobierno y atender temas sociales.
¿El gobierno de Guatemala, debe darle importancia a la situación económica de Europa?
Es poco lo que Guatemala puede hacer. Debemos diversificar nuestras exportaciones, trabajar en otros mercados y fortalecer la industria, donde se le dé mayor valor agregado a los productos. Además se debe trabajar en mayor innovación y emprendimiento.
¿Cuál sería el crecimiento económico ideal para Guatemala y cómo se mira el objetivo 7-19 de este gobierno?
El ideal sería 8 por ciento, pero siendo realistas por lo menos por arriba del 6 por ciento. Guatemala debe trabajar en volcarse no solo en impuestos directos, sino en indirectos, como hicieron otros países.
México, con Pemex; Brasil, con Petrobras; Chile, con el cobre. Hay recursos naturales que se pueden explotar, que permiten tener impuestos indirectos a través de regalías y otros pagos. Con controles para reducir la informalidad, permiten que la carga tributaria aumente.
Para fortalecer el crecimiento, se necesita un Estado fuerte y eficiente.