A cinco aumentó las capturas de presuntos asesinos del productor y periodista Mario López Sánchez, de 64 años, ejecutado el jueves por la noche por un grupo de personas que lo atacaron con armas de fuego en la periferia sur de la capital.
Los supuestos ejecutores son integrantes de la ’Mara 18’, una de las pandillas juveniles más violentas que operan en este país centroamericano, detalló a periodistas el comisario de la Policía Nacional Civil (PNC), Alexander Gómez.
Las capturas se realizaron después que la policía y agentes fiscales realizaron nueve allanamientos en distintos puntos, basados en las evidencias que encontraron en la escena del crimen y detalles de vecinos que delataron a los delincuentes ante la indignación que generó el asesinato del productor.
López Sánchez, productor de Radio Sonora, fue asesinado a las puertas de su vivienda precisamente el día en que el mundo celebraba el Día Mundial de la Libertad de Prensa.
El director de Sonora, Arnulfo Guzmán, comentó que el productor y periodista tenía más de 14 años de laborar para esa empresa, una de las más prestigiosas de este país centroamericano.
De acuerdo con el comisario Gómez, los vecinos de Sánchez fueron testigos de cómo el jueves pasado dos extorsionadores conocidos en el barrio lo ejecutaron a sangre fría a pocos metros de su casa cuando volvía de comprar una pizza para su familia.
Los capturados fueron identificados como Carlos Martínez Gamarra, alias ’Charly’, Gilbert Rezzelh, Byron Lanuza, alias ’Peluquín’, Javier Martínez Peláez, alias ’Silver’, y su concubina Karen Sandoval.
El jefe de policía aseguró que Martínez Peláez confesó que él y Félix Argí¼ello, alias ’Nikita’, participaron en el crimen, aunque el segundo que está prófugo fue el que disparó en contra del productor y periodista.
«’Vos estabas pendiente’, le dijo el Nikita al señor, y le hizo varios disparos; luego recogimos la pizza y salimos corriendo», confesó Martínez Peáez, tras ser capturado por la policía.
En las viviendas de los supuestos criminales se encontraron las camisetas que portaban el día del crimen, un guante en que se espera encontrar restos de pólvora y la caja de pizza que se comieron tras asesinar a López Sánchez.