Te escribo a vos, Ricardo, por dos razones básicas; primero, porque por azares del destino naciste en «jocotes», pegado a donde yo nací, la Antigua. Somos paisanos, aunque lógicamente yo soy el viejo y tengo más experiencia y como me dijo un superman chapín, he dicho una o dos veces que tengo la certeza que me voy a morir, en tanto él posiblemente vivirá para siempre; la segunda razón es para decirte que te considero de los poquísimos guatemaltecos dignos y honestos que ha parido tu país, mi país.
Sos millonario y me satisface porque lo lograste con tu tenacidad y tu propio trabajo, sin huevearle al Estado, ni explotar a los pobres; sos exitoso y por eso, hay gente en este país (que así ya no es ni el tuyo ni el mío), que se muere de envidia porque alguien sobresale y es reconocido como un ícono, como un ídolo. Es por ello que tras analizarlo bien y leer y escuchar letras de tus canciones creo que al único guatemalteco digno al que puedo dirigirme es a vos y no, como muchos, que se dirigen al señor Presidente, al señor Ministro, al señor Perico de los palotes, de los que tantos hay en Guatemala. «Mi país, mi raíz, más que mi suelo, la matriz». Son tus palabras y es cierto. También es cierto que tanto vos como yo «cómo quiero saber que tu gente vive más feliz, que algunos falsos hijos no te sigan pintando de gris». Pero el problema es que la mayoría de la gente vive sumida en la miseria, en la violencia, en la opresión, en la mentira y como vos dices en esa canción, «el problema no es que me mientas, el problema es que te crea».
Dejame, pues, compartir con vos, que en nuestro país los malos hijos siguen pintándolo de gris con la corrupción, con los asesinatos, las violaciones, los robos, la falta de transparencia, las injusticias, la protección a los sectores del poder económico, y la jodida inmisericorde a los más pobres y a la clase media que quiere sacar la cabeza para no hundirse pero que de una patada los «compañeros y amigos del partido y los parientes de los que ahora mandan» tratan de que se hundan y se ahoguen. Esto ocurre desde que empezó la farsa de la era democrática, cuando los ladrones se instalaron en el poder público y extendieron sus garras hacia las arcas nacionales. Veinticinco años han pasado y todo sigue igual, sin cambios positivos. Hasta esta tierra que amamos la están destruyendo con la explotación desenfrenada de sus recursos naturales, bajo la santa unción del Gobierno que empezó a pagar facturas muy temprano, otorgando contratos dudosos, nombrado funcionarios aún más dudosos, prometiendo las mismas babosadas de ayer, incumpliendo todo lo que dijeron que harían. Al contrario, ahora y en los últimos años, la corrupción es pública y gratificantemente señalada con pelos y señales, es decir, con evidencias que ameritan investigaciones y recabar pruebas y todo sigue sin que pase nada. La campaña electoral fue una y ahora el gobernar es otra cosa.
Con decirte que el Alcalde de Antigua, de apellido Vivar, admitió públicamente con el cinismo más absoluto y desquiciante que «ganaba tres veces más que un diputado» (unos 90,000 morlacos y sin cantar, ni levantar la mano, más que agenciarse de los fondos municipales) y que en la Municipalidad también se podían hacer «negocios», al igual que en cualquier institución del Estado. El diario elPeriódico, con documentos en mano, demostró algunos de los negocios sucios de este señor que para mí dejó de ser antigüeño y ni la zarina de la anticorrupción Roxana Baldetti, ni la Contraloría General de Cuentas, ni el Ministerio Público, ni un tribunal, ni nadie, más que algunos medios de comunicación dicen algo de eso. ¿Y sabés por qué?… Porque antes era de la UNE y cuando vio que no iba a ser reelecto con ese partido, donó un melón y medio de devaluados quetzales a la campaña de mi general, con lo cual ya ganó el cielo de la impunidad. Y como él hay ministros con pasados alucinantemente oscuros llenos de «hueveos solapados». Solo en la Vicepresidencia –también con evidencias reales– se descubrieron tres. Se empezó a pagar «facturas de campaña». Los primeros fueron los farmacéuticos Cohen Alejos, a quienes tras revocárseles contratos por sobrevaloración de medicinas, con una orden de «arriba» se les volvieron a adjudicar; la minería que está haciendo posta este país es un sector protegido por el Gobierno, al igual que la telefonía y varias empresas que fueron generosos contribuyentes. Por supuesto, así como vos tuviste detractores por ser un chapín exitoso, hay muchos «columnistas neoliberales» que tratan de «indios incultos» a los que se oponen a la minería y protegen a los millonarios, muchos de los cuales han forjado su fortuna en la oscuridad de la corrupción. Los señores magistrados del Organismo Judicial tienen el pago de sus gastos médicos, al igual que los de la Corte de Constitucionalidad; los diputados, igual que en el pasado, siguen sin trabajar y cobran, abusan y hacen negocios sucios a diestra y siniestra, la extrema pobreza continúa, la deficiencia en salud pública y los clavos del recién estrenado ministro son variados y todos relacionados siempre con la deshonestidad, o el sonriente ministro de Agricultura, sobre el que hay una nube negra de incapacidad y corrupción en la entrega de fertilizantes. Por aparte, el Superintendente de la SAT sigue ganando más de Q100,000 al mes, igual que el Procurador de los Derechos Humanos, el Presidente del Banco de Guatemala, el Alcalde y Emperador de la ciudad de Guatemala y tantos otros más, un campesino de oriente, si bien le va, trabajando 12 horas diarias, gana Q1,500.00 al mes y para colmo, como decía Don Clemente, le gusta el «arroz con tunco» y tiene el don de la fertilidad por lo que cada pareja tiene un montón de hijos que no pueden alimentar-
Y así seguiríamos con la lista. Este es tu país y el mío, para desgracia de tus hijos y mis hijos. Guatemala es linda, lo que lo jode es la gente, y dentro de la gente los políticos oportunistas y totalmente deshonestos que son premiados con grandes ingresos millonarios y el respeto social; en cambio, en mi caso, después de 40 años de prestar mis servicios a la administración pública fui objeto de un linchamiento de los medios de comunicación (con excepción de Prensa Libre) por un error grave que cometí un día, después de 14,600 sin mancha, al «embolarme» en horario de trabajo, que por supuesto me avergüenza y no me enaltece. Pero la ventaja, Ricardo, es que aquí, como a todos nos consta, nadie se emborracha y menos si es funcionario público; pero los ladrones, los asesinos, los corruptos, los dueños de la impunidad, los extorsionistas, los sicarios, los asaltantes, los dueños del país (que no es ni tuyo ni mío), siguen muy bien, con toda la atención y el respeto generalizado de quienes hacen de la adulación su «modus vivendi». Ahhh y fijate que no busco ni necesito chance de este u otro gobierno, por aquello de las dudas… de los pendejos. Te envío un gran abrazo y que tu novia que se está poniendo vieja, haya tenido un día feliz ayer
TELEGRAMA URGENTE. ¿SERÁ POSIBLE QUE EL ALCALDE DE ANTIGUA SIGA TAN CAMPANTE Y QUE HUEVEAR Y SALIR IMPUNE TENGA UN COSTO DE MILLON Y MEDIO DE QUETZALES?… Respóndanme por vidita suya…