Contra la explotación sexual


«Tengo la satisfacción de haber ayudado a una niña que salió embarazada porque fue violada y no querí­an recibirla donde estudiaba, fuimos a los Derechos Humanos para que nos apoyaran y es así­ como ella pudo seguir estudiando, gracias a lo que aprendí­ de PAMI» cuenta Emily Valenzuela, de 16 años, que actualmente cursa el cuarto grado de la carrera de Perito Contador, y que reside en Puerto Barrios, Izabal.

Herberth Pineda, Agencia de Noticias La Nana

Gracias a las Redes Juveniles, del Programa de Atención, Movilización e Incidencia, PAMI, se ha logrado llevar a puntos estratégicos del paí­s información y capacitación a jóvenes acerca del tráfico y la trata de personas, con fines de explotación sexual comercial, explotación laboral y adopciones internacionales (ilegales) de niñas, niños y adolescentes.

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Este proyecto tiene como objetivo prevenir los problemas antes mencionados, a través de una estrategia de comunicación, formación y proyección comunitaria que se lleva a cabo educando a las y los adolescentes de lugares como Asunción Mita en Jutiapa, Malacatán en San Marcos, Mazatenango en Suchitépequez, y Puerto Barrios en Izabal; lugares que han sido identificados con una alta incidencia de esta problemática.

La coordinadora de las Redes Juveniles de PAMI, Sabrina Morales, indica que uno de los principales logros es ofrecer a las y los adolescentes una ventana para la iniciativa y participación ante fenómenos que les afectan directamente y que inciden en su desarrollo, asimismo los grupos lejanos tejen lazos de amistad y construyen juntos un espacio de protección y de valoración de sí­ mismos.

Los mecanismos van desde capacitación en diversas formas de expresión como teatro, muralismo, producción radial y tí­teres, hasta presentaciones comunitarias por medios de comunicación locales en las que sintetizan los aprendizajes y aportes nacidos de ellos mismos. El objetivo de los jóvenes es transmitir el mensaje de prevención a las y los demás adolescentes, maestros y maestras, grupos de niños y niñas, instituciones y actores locales y población en general, comenta Morales.

Protagonistas

«Hicimos exposiciones que las pasaban por el cable local» informan Delmy Cardona y Delmy Peralta, ambas de 16 años, quienes actúan en Jutiapa transmitiendo a su comunidad, Asunción Mita, información sobre la explotación sexual de adolescentes, y su principal acción es motivar «a las y los jóvenes que sufren ese tipo de violencia para que no tengan miedo de hablar».

Un caso significante, es el de Emily, quien además de haber podido ayudar a una compañera, tal como se cuenta al inicio, es toda una emprendedora de metas y triunfos, según cuenta, es parte de la organización Tierra Viva, estuvo presente en el planteamiento del proyecto Más y Mejor Educación, del Ministerio de Educación, fue Jueza por un Dí­a, evento organizado por el Organismo Judicial, y es parte de la Red Juvenil de PAMI.

En el proyecto de las redes, Valenzuela señala que es importante que los mismos jóvenes actúen en la prevención de la explotación sexual, además, señala que en Puerto Barrios, por tratarse de área fronteriza es prioritario que se capacite a las y los adolescentes, ya que aún hablar de educación sexual resulta difí­cil.

José Ignacio Arriola Valladares, tiene 15 años y cursa tercero básico en el Instituto Lic. Julio César Méndez, de Mazatenango, en Suchitépequez, se unió a la Red Juvenil cuando cursaba primero básico y era el presidente de grado. «Tuve la oportunidad de participar en una radionovela, sobre casos de maltrato infantil y abusos sexuales» dice Arriola al respecto de su participación en el proyecto.

Al igual que el representante de Mazatenango, Fredy Alexander Viau Aguilar, del Instituto Nacional de Educación Básica, de Malacatán en el departamento de San Marcos, afirma que ha transmitido sus conocimientos a la población a través del medio radial y que además, ha podido informar a sus compañeros sobre los temas por charlas en grupo en las que él ha participado.

Verdaderos activistas

Las y los adolescentes representantes de los diferentes lugares del paí­s, que según las estrategias de PAMI resultan prioritarios en la sensibilización acerca de la problemática del tráfico y trata de infantes y adolescentes, han identificado cada uno un problema en particular dentro de sus comunidades, y están totalmente dispuestos a ejercer todo esfuerzo posible para brindarles una solución.

El aborto es un problema que incide altamente en Asunción Mita, Jutiapa, aseveran Cardona y Peralta. Ante ello, han planteado, con el apoyo de PAMI, realizar charlas y radionovelas para aconsejar e informar a la juventud jutiapaneca acerca de los efectos negativos que puede traerles dicha práctica.

Por su parte, el representante de Malacatán, señala que «las niñas y niños no pueden ser vendidos como un producto del mercado» y asegura su disposición para luchar contra este problema y poder ayudar a las y los adolescentes de su comunidad.

Los jóvenes manifiestan su voluntad para brindar una solución inmediata, «seguiré en el proyecto junto a mis compañeros, tal como fue en el 2005 y 2006, así­ será durante 2007, juntos se logrará el cambio» dice Arriola de Mazatenango.

Los coordinadores de la Red Juvenil de PAMI, se acercan a los jóvenes de manera mensual, para llevar material para que persistan en sus actividades, así­ como información y capacitación constante sobre cada uno de los temas que se trata con ellos.