La realidad y la libre competencia (I)


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En un laboratorio universitario pueden realizarse experimentos y lograrse los resultados que ya en la generalidad son muy difíciles de obtener, y cuando se habla de libre competencia una cosa son los conceptos y otra son los hechos que en las diferentes naciones del mundo se han producido.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


Europa, Estados Unidos y demás países desarrollados se han visto en la obligación y en la urgente necesidad de que el Estado en salvaguarda a los consumidores y como garantía para que los productores no abusen del mercado, se establezcan leyes, organismos públicos y privados que velen para que en ningún momento exista abuso de la libre competencia.

Es público que en Europa ha habido empresas a las que se les ha multado con mil millones de euros por sus prácticas que contradicen y vulneran la libre competencia, lo mismo ha acontecido en Estados Unidos. En América Latina ha habido un enorme movimiento de los sectores económicamente fuertes para desmantelar el Estado y para fomentar la libre competencia, según ellos.

La situación entre países latinoamericanos es distinta, por ello entidades transnacionales como la CEPAL, ALCA, OEA, CAFTA y prestigiosas universidades, especialmente del Cono Sur, han realizado un buen número de estudios sobre las diferentes circunstancias y etapas en las que se encuentra la libre competencia en América Latina. En todos ellos se refleja que el consumidor no está suficientemente protegido y que por ello la libre competencia es violada y vulnerada por diferentes productores nacionales e internacionales que en su desmedido afán de lucro se organizan en carteles y se coluden para dividirse la producción, para abusar de los precios y olvidarse de lo que es la libre competencia.

De la misma forma que Chile, gracias al Gobierno de las Fuerzas Armadas que presidió Pinochet, a los economistas conocidos como Chicago Boys y a los gobiernos de la Concertación de Alwyn, Frei, Lagos y Bachelet, han logrado ser ejemplo de América Latina en el progreso y desarrollo económico y social, también se le ha hecho indispensable la creación de un Procurador de Derechos Económicos, dedicado a analizar e investigar los abusos en contra de la libre competencia y la colusión de sectores productivos en los medicamentos, en la producción de carne de pollo, pavos y cerdos y a la concertación y colusión de precios en las principales cadenas de supermercados, hechos que pueden ser consultados vía internet o en los medios de comunicación social de ese país, que han llevado a la luz pública varios graves ejemplos: 1) La colusión de las dos principales cadenas de farmacias en la oferta y precios (una de ellas ha reconocido el hecho aceptando una sanción de 70 millones de dólares), 2) también han señalado que en los últimos diez años los tres principales productores de carne de pollo que abastecen de ese producto el mercado en un 90 por ciento, en la gremial donde se reúnen se presume que se pusieron de acuerdo en cuotas de producción, en precios al consumidor e inclusive hasta en cuánta agua y sal le inyectan a los pollos faenados para así entregarle al consumidor un producto inflado, a un precio acordado por igual, hechos que todos los medios de comunicación han cubierto intensamente y que han merecido declaraciones del Presidente de la República, del Ministro de Economía, del Presidente del Senado, del Presidente del Congreso y de numerosos diputados de todos los partidos políticos que han condenado esos hechos aun teniendo amigos y parientes involucrados en las empresas indicadas.
Continuará.