Un caso de justicia en Salud Pública (I de II)


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En su inicio, la Unidad Nacional de Atención al Enfermo Renal Crónico, Unaerc, en 2007 contrató a una agencia de empleos que publicó anuncios para a su vez contratar, por oposición, a un gerente general. Quedó contratado para ese puesto el Ingeniero Industrial Werner Renato Beltethón García, quien inició su gestión en ese mismo año.

Roberto Arias
robertoarias90@hotmail.com


La institución carecía de estructura organizacional, manuales administrativos y médicos (A estos últimos se les denomina “Protocolos médicos”). No había reglamentos y no existía un modelo de gestión, lo cual contiene estrategias para cumplir con los fines para los que fue creada la Unidad.
     
      La estrategia fundamental del ingeniero Beltethón versó sobre tres ejes de gestión: 1) Calidad en atención al paciente. 2) Calidad del gasto y 3) Cobertura a pacientes. Dentro de este modelo de gestión se les dio atención a pacientes, medicamentos, a la infraestructura del edificio, equipos, prestaciones al personal, al recurso financiero, materiales e insumos.
     
      El ingeniero Álvaro Colom tomó posesión como presidente de la República en enero de 2008, con la política de la gratuidad de los servicios de salud a la población. Unaerc se vio gravemente afectada, especialmente en el aspecto financiero, ya que en octubre de 2008, la señora Sandra Torres de Colom visitó las instalaciones girando órdenes al Consejo de Administración. Ordenó que los pacientes del IGSS, que atendía la Unidad y que pagaba por ese servicio, fueran trasladados inmediatamente al Centro de Hemodiálisis de Cohen, firma que durante varios gobiernos ha sido la proveedora principal de medicamentos y material médico-quirúrgico al gobierno y a la iniciativa privada, cuyo monto de ventas se calcula en la pavada de 200 millones de quetzales mensuales.
     
      Por no acatar las órdenes directas del ministro de Salud, Ludwig Ovalle, el gerente General de esa institución se vio acosado en repetidas ocasiones, incluso por Sandra Torres de Colom y los representantes del ministerio de Salud ante el Consejo de Administración de Unaerc, para entregar el cargo. El ingeniero Beltethón no accedió por considerar dichas instrucciones anómalas y con intereses personales para los altos funcionarios del ministerio de Salud Pública y de la señora Torres de Colom.
     
      Para retirarlo del cargo formularon, crearon y publicaron en el Diario Oficial el acuerdo ministerial No. 615-2010 que cambia las calidades del gerente General a ser ahora un profesional de las ciencias médicas, lo cual es erróneo, porque un médico es médico, no es un especialista en administración. Sin embargo, allí pudo verse cuáles eran las verdaderas intenciones de esta estructura criminal incrustada dentro del ministerio de Salud Pública y la Presidencia de la República. Coincidentemente, el Presidente y representante legal del Consejo de Administración de Unaerc, Douglas Romualdo Guerrero Rodas, médico y cirujano, ocupó posteriormente el cargo de gerente General, donde puede verse con claridad cómo los sistemas de corrupción se incrustan en las instituciones gubernamentales o semiautónomas.
     
      En caso el estimado lector lo desconozca, en el tema de Diálisis, se movilizan gigantescas sumas de dinero en los niveles nacionales e internacionales, lo cual incluye el mercado negro de órganos y medicamentos y que incide incluso en secuestros, asesinatos y descuartizamientos. Pocos imaginan que existe esta enorme sección de las estructuras del crimen organizado en Guatemala. Continuará…