Poca inversión individual en educación, salud y agua


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Según un estudio de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa) el gobierno de Guatemala destina Q1,250 al año por habitante en educación y que en promedio se invierten Q435 por persona en salud, mientras que para el abastecimiento de agua potable se asignan Q97 al año por persona.

POR EDER JUÁREZ
ejuarez@lahora.com.gt

De acuerdo al análisis el país se encuentra en medio de grandes retos económicos sociales, aun con importantes mejoras en cuanto a la reducción de la pobreza, la estabilidad y el crecimiento económico, pero el país no ha logrado incrementos en los ingresos hacia los distintos segmentos de la población, por lo que Guatemala sigue mostrando un rezago importante en sus indicadores sociales, incluso comparado con países de similares niveles de desarrollo.

Conforme a este estudio los gastos de funcionamiento versus gastos de inversión en el tema de Educación, el mayor rubro lo componen el pago de salarios a maestros, sin embargo, para el caso de Salud esta no es la situación pues el mayor monto de recursos ejecutados corresponde a la compra de medicamentos y en lo que respecta al abastecimiento de agua el gasto más alto corresponde a la inversión de infraestructura y no a los gastos de funcionamiento del sector.

Además el análisis indica que el presupuesto total para educación secundaria creció en un 115 por ciento, mientras que la infraestructura para educación primaria se redujo en 76.3 por ciento, entretanto en salud se tuvo un incremento del 91 por ciento en los gastos salariales para servicios médicos generales y un aumento de 281.4 por ciento en propiedad y equipo para hospitales.

Mientras tanto el presupuesto total para el abastecimiento del agua creció en 218 por ciento respecto de los fondos ejecutados en 2011.

Según Fundesa es por eso que Guatemala requiere de una evaluación exhaustiva de los fondos destinados a la inversión social, teniendo como meta el impulsar mayores niveles de bienestar.

En consecuencia, el efecto resultante es un menor crecimiento en los recursos destinados a los temas sociales en comparación con el incremento de la población, la cual ha aumentado en más de dos millones de habitantes durante los últimos años.