Eva Vale apoya víctimas de violencia con arte callejero


cul29_1

La artista plástica Eva Vale pensaba que la sociedad se adecuó tanto al tema de la violencia que se ha vuelto indiferente a la misma, pero la violación que sufrió una de sus alumnas adolescentes detonó su interés por hablar del tema a nivel masivo.

Por ISAAC GARRIDO MEXICO / Agencia AP

Por ello se sumó a la campaña «Alza la voz» de la compañía AVON a través de «Otra forma de vivir», un proyecto con el que incursiona en el arte callejero y que pretende apoyar a víctimas de violencia doméstica.

«Esa es la parte que más me asombraba: tenemos una manera de ver las cosas donde escuchas tantas atrocidades que te da lo mismo», dijo Vale en una entrevista reciente en su estudio en Ciudad de México.

«Violaron a una de mis alumnas, de 16 años. Para mí eso fue un madrazo (golpe) fortísimo… Cuando pienso en mi alumna, pienso en toda esta campaña, pienso que alguien sí puede generar un cambio de pensamiento en ese instante», explicó sobre el origen de sus nuevas obras.

El proyecto consiste en una serie de poco más de 100 reproducciones de ilustraciones, de casi dos metros de alto, que realizó de forma tradicional a partir de seis originales realizados en linóleo, las cuales se pegarán en distintos puntos de la capital mexicana a partir del 9 de abril.

Ninguna de las imágenes incluye su firma o el nombre de la marca que patrocina la campaña, pues la artista quiso evitar que la iniciativa fuera vista como mera publicidad. En vez de esto, cada pieza estará acompañada de un código QR que al ser escaneado por un teléfono inteligente dará acceso al espectador a contenidos como videos informativos del tema.

«Para mí era muy importante que no se convirtiera en un tema de publicidad, sino de verdad, de mensaje», dijo Vale.

Para respaldar su proyecto, a lo largo de casi cuatro meses la artista de 28 años realizó entrevistas a expertos y víctimas de violencia, de quienes tomó algunas frases con las que busca dar una visión positiva del tema.

De este modo dio vida a una mujer capaz de decir «Con todo y miedo… ¡vas!», mientras que un agresor en rehabilitación reconoce que la violencia no es sólo física y expresa «Tus palabras tienen fuerza» y la directora de una fundación asegura que «La gente buena sí existe».

Vale aseguró que uno de los más grandes retos fue hablar de la violencia de manera positiva y no rayar en lo explícito.

«Si yo digo violencia y te doy una crayola dibujas una pistola, porque así funcionamos. (En mi caso) todas las frases están mandadas a positivo», indicó sobre el mensaje de su obra. «Cuando las lees en serie y te digo ‘salió de un mundo de violencia’, entiendes de dónde viene».

La tarea no fue sencilla. Vale confesó que la crudeza del tema la llevó a considerar retirarse.

«Hubo un punto donde pensé dejar el proyecto, porque pensé que no podía», confesó. «De repente te das cuentas que son tantos bulbos los que prenden este sistema: tenemos un tema social de machismo, las mujeres también hacen locuras, te das cuenta que no hay manera de erradicarlo de raíz».

El proyecto representó para Vale la oportunidad internarse en el terreno del arte callejero o «street art», aunque lo hizo con reservas.

«Una parte importante del lenguaje del ‘street art’ tiene que ver con esa adrenalina de corromper. Nosotros nos estamos brincando esa parte», acotó. «Pero el tema es que no sientas la diferencia».

«Otra forma de vivir» acerca la obra a los espectadores, pues según Vale, las imágenes son «suficientemente universales para que pudieran ser cualquier persona».

«Los proyectos tienen que estar en un dialogo continuo perfecto con lo que estás tratando de decir. Si esto lo llevábamos a una expo, perdía todo. Esto se tenía que ir a la calle y sin nombres», dijo.

Como apasionada de los grandes formatos, Vale ha presentado a la fecha 10 exhibiciones individuales en donde las imágenes de jóvenes a la moda y toques de colores neón son protagonistas. Para su primer proyecto callejero se desprendió del color y echó mano de técnicas tradicionales de impresión.

«No podía tener un tema tan complicado en un tono tan sonriente. Lo intenté llevar al color, pero no correspondía, era en un tono de respeto muy fuerte», contó.

Vale aclara que su obra no es feminista sino liberadora y va a serlo «mucho más» cuando el público vea las piezas.