Un amor sólido


Alejandro_Quinteros

Gente joven, gente con la mente sana, gente buena, gente santa. Gente joven, gente bien consciente, mucha gente, buena gente y santa. ¿Dónde están los jóvenes, la gente buena? ¿O es que hacer el bien ya no vale la pena?

Alejandro Quinteros


Son los primeros versos de una canción del grupo católico “A Ver a Cristo” que participó el día de ayer en el II Congreso de Jóvenes Católicos junto con el grupo “Son By Four”, el doctor Cristián Conen, el modelo Mario St. Francis y la misionera Chuchi Mayorga, entre otros. Todos ellos estuvieron frente a miles de jóvenes guatemaltecos y hondureños compartiendo sus conocimientos, experiencias y música, testimonios que mostraron cómo se puede pasar de un amor líquido, banal, a un amor sólido centrado en valores bien cimentados y en una fe bien arraigada en Cristo.

Guatemala siendo un país con una base cristiana se ha visto envuelta en situaciones que han llevado al rompimiento familiar al de la sociedad misma. Ya comentaba la semana pasada sobre la necesidad de retomar los valores y hacerlos vida en cada uno de nosotros de forma integral.

¿Dónde están los jóvenes, la gente buena? ¿O es que hacer el bien ya no vale la pena? Pues yo tuve la oportunidad de compartir con varios miles de ellos en ese II Congreso que estuvo cargado de gozo y satisfacción. Estoy seguro que hay miles de jóvenes buenos más, que viven su vida luchando por ser mejores cada día, tratando de no perderse en lo vacío de este mundo.

Y claro que vale la pena hacer el bien. Así lo demostraron los conferencistas y expositores, quienes han vivido etapas de cambio y conversión y que han buscado de múltiples formas la manera de encontrar aquello, o más bien Aquel, que finalmente pueda llenar sus vidas.

Los jóvenes pudimos tener momentos de reflexión, desde el inicio durante la Santa Misa presidida por monseñor Oscar Julio Vian, hasta la Adoración Eucarística con la que cerró el evento. Todos esos momentos llevaron a un punto importante, en el que los miles de presente pudimos hacer la Resolución del Joven.

En esta Resolución, todos concluimos en que no queremos tener un corazón dividido, sino que queremos vivir el Amor Sólido en Cristo y por eso con la respuesta “yo lo haré”, nos hicimos a nosotros mismos y a Jesús Sacramentado varias promesas como mantener una relación constante con Dios y con la Iglesia Católica para amarlo, seguirlo y darlo a conocer a los demás.

También prometimos amar, respetar y perdonar a nuestros padres, madres, hermanos y familiares para vivir el Amor Sólido con ellos. Y luego, perdonar a mis amigos que me hayan hecho daño, así como pedir perdón a quienes yo les he hecho y hacer el bien para ser un amigo que les enseñe a vivir el Amor Sólido en Cristo. La última promesa fue hacia la reflexión, responder a Dios la pregunta ¿Qué es lo que yo creo que Él ha pensado para mí en cuanto a mi vida, estudios, vocación, etc.?

Quizás usted no tenga mí mismo credo o, incluso, no crea, pero sé que estará de acuerdo en que un Amor Sólido e integral, junto con el respeto y perdón hacia los familiares y amigos, son base para el cambio. Esta es una invitación a toda institución, religiosa o no, que trabaje con jóvenes para que busque las formas de transmitir mensajes positivos e incidentes en ellos. Si así lo hacemos hoy, tendremos una mejor Guatemala hoy. En cuanto a las cuatro promesas, yo Alejandro Quinteros ¡LO HARÉ!