Ricardo Arjona, orgullo nacional


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He leído los pros y contras que se han publicado en torno a la personalidad de nuestro cantautor Ricardo Arjona, por ser una figura que ha trascendido los linderos patrios, poniendo en alto al nombre de nuestra amada patria, Guatemala.

POR JOSÉ ANTONIO GARCÍA URREA

Son bastantes las y los compatriotas que también han salido a “correr tierras”, como decían antes, para dar a conocer sus cualidades artísticas, especialmente en la rama de la canción, cosechando honores y desde luego, para Guatemala. Entre ellas recuerdo así a Miela tecla, a la «Alondra de América», Alicia Azurdia, quien ha estado seguida de su hija Elizabeth, también exquisita cantante. De Alicia se han vertido elogiosos y merecidos comentarios, dentro y fuera del país, que hacen referencia a su gran calidad de cantante.

Con relación a Arjona, sabemos que se ha abierto campo y se ha colocado en el lugar actual a brazo partido, solo, pero sin desmayar, y en ese entonces quienes ahora lo critican no estuvieron prestos a darle una voz de aliento, un estímulo para que siguiera adelante, hoy lo hacen ante su fama, y ante su don de gentes mediante el cual congrega a miles de admiradores dondequiera que se presente para obsequiarles con sus singulares canciones.

Me temo que ninguno de sus detractores sea cultor de alguna de las subramas de las bellas artes y que por medio de ellas contribuya también a darle prestigio internacional a Guatemala. Ricardo en repetidas ocasiones ha dicho que siempre orgullosamente se presenta como guatemalteco.

No se descarta que a más de algún otro artista, en razón del olor personal, que científicamente se ha demostrado, atrae o aleja a las personas, nos caiga bien o mal. Pero si es lo primero pues hay que demostrárselo, y si es lo segundo, es mejor quedárselo para los adentros, pues resulta uno solo en contra de cientos de fans que desaprueban esa malquerencia.

Todos tenemos nuestros momentos de exabruptos, que a veces son de forma inconsciente, y aquí traigo a cuenta lo que dicen que Jesús dijo a quienes iban a lapidar a la adúltera, «el que esté limpio de pecado, que arroje la primera piedra», los acusadores se fueron avergonzados.

Arjona hizo su propia defensa de esos ataques, pero además de ello, ha recibido plurales muestras de simpatía y desaprobación a lo expresado en su contra. Hay que pensarlo muy bien antes de arremeter en contra de alguien que no es de nuestra simpatía, sobre todo de figuras que tienen una estatura especial sobre el común de la generalidad para que no les resulte con que les sale el tiro por la culata, como decía mi abuelita.

Con relación al patrocinio comercial, bien llegado sea, si se lo otorgan es en reconocimiento de su alta calidad de artista, que también va en beneficio del país. Al criticar ese patrocinio, no paran mientes en el caso de los equipos de fut, que todos están comercialmente patrocinados y usan camisolas y distintivos de la marca que los está ahijando. Entonces pues, esas críticas en contra de Arjona, caen por su peso en el vacío. Ojalá, algún día otras subramas del arte lograran esos patrocinios.