El Canciller de Guatemala, Harold Caballeros, impulsó el lunes la postura del país a favor de la democracia en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en el marco del contexto social de Medio Oriente. Dijo que es necesario que el esquema democrático se desarrolle en cada país de forma autónoma y sin intervención externa.
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Caballeros se refirió a la “Primavera Árabe” como un hecho paradigmático “que cautivó la atención del mundo”, el cual se produjo en la plaza Tahrir de El Cairo, Egipto, en enero de 2011.
A ese respecto, llamó a la reflexión por la similitud que esos hechos tienen con nuestra región, sobre la que afirmó: “cada caso en América Latina fue peculiar, y seguramente cada situación en Medio Oriente también lo será”. En referencia de la transición de gobiernos militares autoritarios a otros democráticos electos popularmente.
La situación social en Medio Oriente se complicó, luego de varios levantamientos populares; algunos propios, como el de Egipto y otros respaldados por la comunidad internacional en su desarrollo.
En ese sentido, el Canciller agregó que “en mi propio país, nos vimos ante la necesidad de adoptar un proyecto de nación multiétnica, pluricultural y multilingüe, respondiendo a las realidades peculiares de Guatemala”.
Su postura la fijó cuando aseveró: “los procesos de democratización deben responder a los anhelos y acuerdos de los pueblos y sociedades nacionales”, que según estimó, “requieren ser producto de un sentimiento de evolución propia”, en lo que enfatizó que deben ser el resultado de “una especie de consenso nacional y no algo impuesto desde fuera”.
El excanciller Gabriel Orellana, consideró la postura de Caballeros acertada, porque está en línea con lo que manda la Constitución respecto a la política exterior, que impulsa el fortalecimiento democrático.