Una investigación dada a conocer recientemente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló que los sistemas educativos están desconectados de las demandas de los mercados laborales en América Latina y el Caribe, lo que impide a la juventud consolidar carreras profesionales de largo plazo y estabilidad económica.
La publicación del organismo internacional señala que habilidades interpersonales como la responsabilidad, la comunicación y la creatividad son las destrezas que actualmente pide el mercado laboral, sin embargo las y los jóvenes en la región están lejos de desarrollarlas.
El documento Desconectados – Habilidades, Educación y Empleo en América Latina, enfatiza que existe una gran brecha entre las habilidades que se aprenden en la escuela y lo que necesita y demanda el mercado laboral para la juventud que termina la secundaria en el continente.
Fue elaborado con base en una encuesta realizada aproximadamente a 6 mil 200 jóvenes y jovencitas de Latinoamérica, entre los 25 y los 30 años; también fueron entrevistados representantes y directivos de las principales empresas en Suramérica sobre las aptitudes que deben tener quienes laboran en sus instalaciones.
Los Estados latinoamericanos han expandido la cobertura relacionada con el acceso a la educación primaria y básica, pero no la calidad y la facilitación de herramientas que estimulen a los estudiantes a terminas sus estudios, destaca la publicación del BID.
Cerca del 80 por ciento de las empresas encuestadas, reportan que las destrezas más difíciles de encontrar en la juventud son las que tienen que ver con el comportamiento como la empatía, la adaptabilidad, la cortesía, la responsabilidad y el compromiso, entre otras.
El estudio indica que las personas más educadas muestran mejores habilidades tanto en la parte cognitiva como en la socioemocional, por lo que es imperativo que la juventud concluya la escuela; aproximadamente el 40 por ciento de los adolescentes en América Latina no terminan sus estudios secundarios antes de los 24 años.
El Banco Interamericano de Desarrollo recomendó que los sistemas de educación en América Latina se enfoquen en asegurar que los magisterios tengan esquemas de incentivos consistentes con las metas trazadas por los gobiernos, asimismo adoptar políticas que vinculen la educación al ámbito productivo.