Kony 2012, “hagámoslo famoso”. Estas palabras se han visto repetidas en cientos de medios alrededor del mundo en la última semana. En menos de diez días, esta campaña social ha logrado publicidad previamente inimaginable.
alfonso.carrillo@meimportaguate.org
Para los que no han estado al tanto de estas noticias, Kony 2012 es el nombre de un video de aproximadamente 30 minutos, creado por el activista Jason Russell. Subido a la red y publicado en YouTube bajo el nombre de Kony 2012, el 5 de marzo de este mismo año; el video ha llegado a ser visto por más de 75.5 millones en tan solo ocho días. El propósito de dicho video, es dar a conocer un movimiento social organizado por el grupo llamado “Invisible Children” (Niños Invisibles).
Según esta organización explica, Joseph Kony es un criminal de guerra de Uganda, que es culpable de miles y miles de asesinatos, secuestros y otros crímenes brutales. El video se enfoca en parte, en un joven de Uganda quien ha perdido a su hermano por causas organizadas por Kony. Este joven es uno de los muchos “niños invisibles” quienes procuran no ser capturados por la gente de Kony, quienes buscan hacerlos parte de su ejército de niños. Como parte de este proceso, se dice que los niños son proveídos con armas y forzados a mutilar e incluso matar a sus propios padres o familiares. A los niños les quitan su infancia, su juventud, les impiden educarse y a cambio les enseñan a matar, a dañar. Por ello, Russell y sus colegas buscan hacer a Joseph Kony famoso, con esperanza que se pueda poner un fin a su reino de terror en Uganda.
Algunos de los aspectos que diferencian a esta campaña con las miles de campañas sociales que no tienen éxito incluyen, el nivel de calidad del producto, la simplicidad con la cual transmiten sus ideas, direcciones claras, directas y fáciles de seguir y finalmente, una fecha límite. En la segunda mitad del video, Russell habla sobre las acciones que hay que seguir para que su meta sea exitosa. Gran parte de esto incluye que partidarios de este movimiento compren un “kit de acción,” compuesto por posters, botones, pulseras y calcomanías para ayudar a difundir el conocimiento de la situación. Se espera que el 20 de abril de este año, entusiastas del movimiento cubrirán las paredes y calles con pósters de dicha causa.
A pesar que hay varios críticos de la organización y sus intenciones, miles y miles de personas han comprado camisas, pósters y “kits” de Kony 2012. Nunca antes se había presenciado tal integración de diversas culturas, contribuyendo a (lo que parece ser) una causa que pelea por ayudar a quienes lo necesitan, a pesar de diferencias monumentales de creencias, comportamientos, idiomas, etc. Con tan sólo un video de un hombre con una misión y acceso a las redes sociales, se han conectado más de 75 millones de personas actuando por lo que se cree ser “el bien.” Si seguimos por este camino, quién sabe, quizás hasta buscaremos ayudar a nuestro propio país y ayudar a resolver nuestros propios problemas.
Por el momento, debemos celebrar que finalmente las masas se están uniendo por dar un paso en la dirección que lleva a la mejoría mundial. Si este movimiento logra su propósito quizá podríamos utilizar el modelo para dar a conocer las penas que muchos niños guatemaltecos sufren por desnutrición y la ausencia de un sistema educativo que les permita tener alguna esperanza.