Existe la posibilidad de que el presidente Pérez haya utilizado la premisa de la “Despenalización de la droga” como un ardid para esconder la Reforma Fiscal, que fue un golpe con mano dura a la economía de las clases medias y pobres.
Si no fuera así, debemos considerar que Otto Pérez sabe perfectamente que las posibilidades de que esta iniciativa tome forma y se lleve a cabo está, prácticamente, del otro lado de la luna debido a los intereses macroscópicos que están involucrados en este asunto, particularmente los contundentes intereses de los Estados Unidos de América, quienes dieron un brinco, ante la propuesta, como si les hubieran pinchado en salva sea la parte.
Estados Unidos manifestó su rechazo a la propuesta de Otto Pérez, enfocada a que los países que son altos consumidores de drogas debatan y eventualmente aprueben su despenalización, informó el lunes 13 de febrero de 2012, la embajada de Washington en Guatemala.
La embajada señaló en un comunicado que el gobierno de Barack Obama “Continúa oponiéndose a tales medidas, porque la evidencia muestra que nuestro problema compartido de la droga es una amenaza a la salud pública y a la seguridad” (¿?)
“Las drogas están presentes en aproximadamente la mitad de todos aquellos que cometen crímenes, oscilando entre delitos menores hasta delitos graves”. Dice más adelante la nota que, “Si las drogas fueran descriminalizadas mañana en Centroamérica, las organizaciones transnacionales y las pandillas continuarían involucrándose en actividades ilícitas, incluyendo trata de personas y tráfico de armas, la extorsión y secuestro, robo de bancos, robo de la propiedad intelectual y lavado de dinero”, aseguró Obama. (¿?)
Sin embargo, la secretaria general de Unasur, María Emma Mejía, afirma que en la reunión de los ministros de Defensa, Interior y Justicia, programada para mayo, tratarán el polémico tema. “Es una de las propuestas a evaluar” por los ministros el 3 y 4 de mayo, en Cartagena de Indias (Colombia) dijo Mejía en una entrevista en Bogotá, que enmarcó dicha discusión en la revisión de “Temas de seguridad pública y de crimen organizado transnacional”.
La Secretaria General del organismo sudamericano dijo que “La región empieza a tener un debate o un pensamiento sobre la guerra contra las drogas”, aunque opinó que “Es un tema fracasado y hay que empezar a pensar en otras instancias”. Según Mejía, la seguridad, la detección de nuevos tipos de delitos y el combate al crimen organizado transnacional son las actuales prioridades de Unasur.
Unasur está formado por los siguientes países latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Estos doce países representan sólidamente a Latinoamérica, en virtud de su dimensión y su desarrollo especialmente en Argentina, Chile Brasil, Colombia, Venezuela y otros más pequeños. Desgraciadamente, en sectores de la derecha dura y recalcitrante de Guatemala, los toman como países comunistas por el hecho de que no están alineados o sirviéndoles de trapeador a los estadounidenses. Esos países defienden su soberanía a capa y espada y, para los sectores mencionados, eso es un pecado comunista, porque aquí se le regalan los recursos naturales a los extranjeros y los gobiernos y el Ejército siguen como Johnny Walker: Tan campantes. ¿Por qué se oponen los estadounidenses a la legalización de la droga? Continuará…