Desde su fundación en 1582, la Cofradía de Jesús Nazareno de la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes gozó de privilegios especiales, por ejemplo, que “(…) no puede haber otras cofradías con título de Jesús Nazareno, en tres leguas a la redonda” –aunque reconocen que ya existía la Cofradía de Jesús Nazareno de la Candelaria, que salía en procesión de luces “…en la dicha hora segunda de la noche del día de la cena de Nuestro Señor Jesucristo…”.


La imagen nazarena con la que se fundó la Cofradía, era propiedad de los religiosos mercedarios.
Los miembros de la Cofradía entraron en pleitos y divisiones con los religiosos mercedarios y los mayordomos Bartolomé Vásquez Montiel y Nicolás Pérez de Santa María, solicitaron autorización al entonces Obispo del Reino de Guatemala, Fray Payo Henríquez de Rivera -introductor de la imprenta en Guatemala-, para mandar hacer una imagen propia de la Cofradía. Concedida la autorización, se le dio el encargo al escultor Mateo de Zúñiga quien ya gozaba de sobrada reputación como artista imaginero. Su obra cumbre fue el nazareno mercedario que hoy se venera en el templo de la Merced de la ciudad de Guatemala. El Capitán don Francisco de Fuentes y Guzmán en su libro Recordación Florida, dice que “no es menos maravillosa la imagen de Jesús Nazareno que se venera en el Convento de Ntra. Sra. de la Merced por su ilustre Cofradía” y agrega “que es la imagen que más se parece el Señor cuando estuvo en el mundo.” Es tan impactante su expresión que mereció se hicieran varias réplicas. Una es la de Jesús Nazareno que se venera en la iglesia de Ntra. Sra. del Carmen en la ciudad de Guatemala y otra en el Puerto de Santa María, Cádiz España, conocido con el Cristo Nazareno de los Afligidos.
Setenta y cinco pesos cobró el escultor Mateo de Zúñiga por entregar la imagen en blanco. La encarnación la hizo de caridad don José de la Cerda, reputado artista. El 27 de marzo de 1655 fue solemnemente colocada la nueva imagen en su capilla propia. Era entonces, Comendador de la Orden Mercedaria Fray Domingo de Izaguirre a quien devolvieron los cofrades, la imagen antigua con la que se fundó la dicha Cofradía. Se sabe que Fray Domingo la hizo colocar en el trascoro del templo.
Su devoción fue tal entre los vecinos de la ciudad de Santiago de Guatemala, que mereció ser declarado Patrón Jurado y cada Martes Santo se renovaba ese juramento con la presencia del Noble Ayuntamiento, los miembros de la Cofradía y los vecinos devotos. A la ceremonia de cada Martes Santo se le llamó “La Reseña”.
La Muy Noble y Muy Leal ciudad de Santiago de Guatemala, se vio con frecuencia amenazada de erupciones del volcán de Fuego, inundaciones del río Pensativo, pestes de viruela y sarampión, plagas de langostas o chapulín y por la liberación de energía de la naturaleza que desembocó en temblores y terremotos que causaron serios daños a su arquitectura e incluso uno de ellos marco el rumbo de su destino.
El 18 de Febrero de 1721, los Alcaldes y Mayordomos de la Cofradía de Jesús Nazareno de la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, Sargento Mayor Br. Juan Ignacio Vria, Capitán Don Joseph Gálvez Corral, Caballero de la Orden de Santiago, Br. Don Carlos Delgado Halpena y el Capital don Juan Antonio Colomo, enviaron al Noble Ayuntamiento, un pliego con la exposición de la devoción que entre los fieles había alcanzado dicha imagen y la petición que ese “Muy Ilustre Cabildo” solemnice con su asistencia “(…) la celebridad de su Reseña que es el Martes Santo por la mañana (…)”
“Alcaldes y Mayordomos de la Cofradía de Jesús nazareno que se venera en el Convento de Nuestra Señora de las Mercedes de esta ciudad, a como haya lugar decimos, que siendo como es publica y consta la general devoción y especial afecto con prueba en esta milagrosa imagen no solamente los moradores de esta Ciudad pero aun fuera de ella y de distintas partes a donde ha llegado la fama de sus milagros y noticias de su belleza y no menos la religiosidad con que este Muy Ilustre Cabildo se ha dedicado a su mayor culto implorándole en las más precisas urgencias y comunes necesidades de esta Republica y solemnizando con su asistencia a dicho convento la celebridad de la Reseña que es el Martes Santo por la mañana una muy propia de la religiosidad de Guatemala y muy conforme a esta tan general devoción es el que para mayor culto de esta Santísima imagen por bien común de la Republica en urgentes necesidades de temblores y otros trabajos y en calidad que la de constituir en precisa obligación la voluntaria asistencia a que ha practica este Cabildo a la dicha celebridad del Martes Santo a que conceda la consideración de ser mañana la de dicho día desembarazada de otras asistencias y ser tolerable la obligación cuando concurra la voluntad por lo que a vosotros atentamente pedimos y suplicamos sea muy servido en lo dicho de hacer y determinarse por ceder este obsequio en mayor gloria de Dios Nuestro Señor y bien común de esta Republica y para ello juramos en forma…”
El Noble Ayuntamiento resolvió favorable la petición de los Mayordomos de la Cofradía y acordó jurar Patrón y Abogado a dicha imagen de Jesús Nazareno para proteger a la ciudad y a los habitantes en todas sus necesidades comunes de temblores, pestes, fuegos, agua y demás daños que puedan sobrevenir.
La solicitud fue aceptada y el “28 de febrero de 1721, en cabildo extraordinario, los alcaldes, regidores, síndicos y demás oficiales del ayuntamiento juraron ‘…dar asistencia todos los martes santo’ a la festividad o reseña de Jesús Nazareno del templo de las Mercedes”. (1)
El Noble Ayuntamiento en forma de ciudad, juró a Jesús Nazareno como su patrón en una ceremonia solemne realizada en el templo mercedario el 28 de febrero de ese año. El Cronista nos regala la descripción de esa singular ceremonia.
“(…) como a las 9 de la mañana fue la Ciudad con Masas a hacer el juramento a la Capilla de Jesús Nazareno, donde cantó la Misa el R. P. M. Fray Sebastián de Escovar y después del Evangelio que lo cantó el R. P. Fray Juan de Molina, se llegó la Ciudad (Capitanes don Joseph Alvarez de las Asturias, don Antonio de Olivarreieta, Alcaldes ordinarios de esta ciudad, el Maestro de campos Joseph Agustín de Cordova, don Alexandro Pacheco, don Pedro Severino López Estrada Regidores y el Cap. de Caballeros Coraza, don Manuel de Lejarza Palacio, Síndico General) ‘fueron al altar de la Santísima Ymagen de Jesús Nazareno, el preste se volvió a oír el Juramento que lo hicieron hincados de rodillas puestas las manos sobre los quatro evangelios, y todo el tiempo que el susodicho les leyera el dicho Juramento, estuvieron como he dicho y acavado de leerlo lo cumplieron guardar, como largamente consta en el testimonio que para el archivo de la Cofradía, dada por elmismo escribano del Cavildo gr. Capitán don mateo Ruíz Hurtado. 29 de Feb. de 1721” (2)
El texto del Juramento fue:
“(…) se jura por Dios Ntro. Señor por la señal de la Santa Cruz que dicha mesa está puesta por los quatro Evangelios, celebrar la Fiesta de la Santa devotísima imagen de Jesús Nazareno ofreciendo perpetuar los martes santos por la mañana en forma de asistir a la Reseña que se celebra en dicha Iglesia de Ntra. Sra. de las Mercedes…recivimos a este Divino Señor por su Patrón… se sirva librar a toda esta Ciudad de todo genero de Peligros temporales y espirituales y más especialmente de los que producen terremotos con la divina justicia lo detiene; y de pestes, fuego, agua y de más necesidades que predominan en esta ciudad (…)” (3)
Esta ceremonia de La Reseña se transformó tiempo después, en una procesión de corto recorrido que aun se mantiene el Martes Santo en la ciudad Capital. (4)
RESEÑA A JESÚS NAZARENO DE SAN JERÓNIMO
Otra de las ceremonias solemnes de la Semana Santa en la ciudad de Santiago de Guatemala, lo fue la Reseña el Martes Santo por la mañana a Jesús Nazareno de la ermita de San Jerónimo. Entre las imágenes de mayor veneración que tuvo la Ermita, estaba la de Jesús Nazareno con capilla propia y una Virgen de Dolores. En torno al Nazareno se fundó la Cofradía encargada de su culto y que contó con sus propias Ordenanzas.
El 19 de mayo de 1675, con “asistencia e intervención” de Fray Ramón de las Varillas, cura doctrinero del orden de Nuestra Señora de la Merced: Redentores de Cautivos y los vecinos: Domingo de los Reyes, Juan de Contreras y Andrés de Chávez, alcaldes y regidores del barrio, Simón de Santiago, Sebastián López, Domingo de Paz, Miguel Lázaro, Diego de Chávez, Alexo de la Cruz, Jerónimo Ramón, Pedro Pablo, Juan Pascual y Sebastián Nolasco, se reunieron en la misma iglesia para fundar la Cofradía de Jesús Nazareno e instituir sus Ordenanzas que fueron aprobadas por la Autoridad Eclesiástica, el 5 de junio del mismo año. (5) Además de celebrar misas rezadas y cantadas en el altar de la imagen de Jesús Nazareno, en determinadas festividades, la ceremonia principal consistía en la Reseña a la Imagen Nazarena el Martes Santo por la mañana.
“5- Assi mesmo ordenamos que el Martes Santo tengamos missa cantada por ser la Reseña de nuestro Jesús Nazareno, y esto se entienda no obligandonos a dar mas de lo que esta acostumbrado por las personas devotas que tienen entrada los viernes de quaresma por las missas cantadas que son a dos erreales y con procesión dos pesos.”(6)
De este texto se desprende que la devoción a Jesús Nazareno en la ermita de San Jerónimo viene de lejos y que la ceremonia de la Reseña del culto a la venerada imagen, revistió mucha importancia y solemnidad en la vida religiosa de los vecinos de la ciudad de Santiago de Guatemala.
Varios vecinos y devotos de la venerada imagen de Jesús Nazareno, ayudaron con su peculio en los gastos de jubileo y en especial en la ceremonia de la Reseña. También al otorgar su testamento, dejaron para la Capilla de Jesús Nazareno, limosnas, cuadros de pintura y bienes muebles e inmuebles.(7) Lo que demuestra la devoción entrañable a dicha imagen y el fervor y solemnidad como celebraban la Reseña de su culto el Martes Santo
Cuando el IV Arzobispo de Guatemala, Dr. Don Manuel Peñalver y Cárdenas, hizo su visita Pastoral a las tres Parroquias de la ya llamada Antigua Guatemala, en marzo de 1804, habían pasado treinta y un años del fatídico terremoto de Santa Marta.
Las alhajas, los enseres e imágenes aún permanecían en la ermita abandonada de San Jerónimo. Sin embargo, no se hace mención de ninguna Cofradía aunque sea nominal, como se registra en el inventario de las otras iglesias filiales a la Parroquia de San Sebastián, con la aclaración que carecen de Cofrade principal.
¿Qué encontró el Arzobispo Peñalver y Cárdenas cuando hizo su Visita Pastoral a la Parroquia de San Sebastián, en marzo de 1804?
“En la iglesia principal -templo de Ntra. Sra. de las Mercedes- un Nazareno y una Virgen de Dolores con su daga. Y en la Ermita de San Jerónimo –fuera de cálices e incensarios, de un sepulcro y de una Virgen de Concepción: Una corona de Jesús Nazareno y la Ymagen; La Ymagen de la V. (irgen) de los Dolores; Un resplandor de la Virgen de Dolores con Daga; Tres tunicas de Jesús; Un manto de Brocado entero de Ntra. Sra.; Otros dos mantos de distinto color.”(8)
Este documento es importantísimo porque refleja que, tanto la iglesia principal -La Merced sede de la Parroquia de San Sebastián- y la Ermita de San Jerónimo, tenía cada una, las imágenes de Jesús Nazareno y de la Virgen de Dolores. Además deja constancia de cuál era la realidad del culto religioso en la ciudad de Antigua Guatemala y que aun contenían la iglesia principal y las filiales sus imágenes veneradas (9), donde antaño, la Semana Santa fue un gran acontecimiento religioso.(10)
NOTAS
1.- Pardo, J. Joaquín. Efemérides, p. 151-52
2.- Álvarez Arévalo, Miguel. Bicentenario del traslado de Jesús Nazareno de la Merced de Santiago a la Nueva Guatemala. Guatemala, El Imparcial, jueves 9 de febrero de 1978. página editorial.
3.- Archivo General de Centroamérica. A1. Exp. 25, 538 Leg. 2840
4.- Véase: Las Lágrimas de Jesús de la Merced. (En: Guate-Noticias. Primera quincena de marzo de 1988, ps. 8-9 ilus.) Cfr Francisco González Luque y José Manuel Moreno Arana. Cristo Nazareno de los Afligidos de el Puerto de Santa María, Cádiz, “como posible obra de un escultor activo de Guatemala –Santiago de Guatemala- en el siglo XVII: Mateo de Zúñiga. Diario de Cádiz.
5.- Ubico Calderón, Mario Alfredo. Historia de Jesús Nazareno de San Jerónimo, hoy conocido como Jesús Nazareno de la Merced de Antigua Guatemala. 1999, p. 43.
6.- Ob cit. p. 44
7.- item p. 16.18
8.- Expediente de Visita a la Parroquia de San Sebastián de Antigua Guatemala, del 6 al 8 de marzo de 1804, por el Ilmo. Mons. Dr. Luis Peñalver y Cárdenas. Libro de Visitas pastorales, tomo 39, Año 1804. Archivo Eclesiástico de Guatemala.
9.- Véase: González R., Mario Gilberto. Señor Sepultado de San Felipe Apóstol. LA HORA. Época IV, No. 22916. Guatemala, 3 de Septiembre de 1985.
10.- González R., Mario Gilberto. Tras la Huellas de Jesús Nazareno de la Merced de Antigua Guatemala. LA HORA, Época IV No. 22935. Guatemala. Miércoles 25 de Septiembre 1985. Cf. González R., Mario Gilberto. El Nazareno de los Antigüeños Inédito.