El presidente Porfirio Lobo rechazó ayer una iniciativa de su colega guatemalteco para legalizar las drogas en Centroamérica, al tiempo que pidió más ayuda a Estados Unidos para combatir ese flagelo en Honduras.
«Ni quiera Dios que eso suceda», dijo el mandatario en un comunicado. «Esa no es la solución».
Lobo afirmó que «se debe seguir luchando contra el narcotráfico para que Honduras y la región no se conviertan en paraíso para los delincuentes que se dedican a esa actividad».
Pese a la férrea oposición de Estados Unidos, el presidente guatemalteco Otto Pérez Molina informó la semana pasada que propondría la legalización de las drogas en la próxima reunión de seguridad con líderes centroamericanos.
«Si el tráfico y uso de drogas ilegales fueran discriminalizadas mañana en Centroamérica, organizaciones transnacionales y pandillas continuarían en actividades ilícitas, incluyendo el tráfico de personas y de armas ilegales, extorsiones y secuestros, robos de bancos, robo de propiedad intelectual y el lavado de dinero», anunció Molina en tal ocasión.
Lobo ha propuesto como medida integral que el combate del narcotráfico debe comenzar donde se produce la droga (Colombia), por donde pasa (Centroamérica) y donde se consume (Estados Unidos).
Las autoridades reportan que al menos 100 toneladas de cocaína pasan cada año por territorio hondureño con destino a Estados Unidos.