870 millones de personas con hambre en el mundo


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El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2013 (SOFA), de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), reveló que existen unos 870 millones de personas que pasan hambre en el mundo; durante su lanzamiento, el director general de ese organismo, Graziano da Silva, hizo un llamado a los Estados para acabar con la malnutrición.

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GUATEMALA Agencia CERIGUA

El documento hace énfasis en los 2 mil millones de ciudadanos y ciudadanas del mundo que sufren de una o más deficiencias de micronutrientes, mientras que otros mil 400 millones tienen sobrepeso; un 26 por ciento de la niñez menor de cinco años padece de retraso en el crecimiento debido al hambre o la malnutrición.

Raúl Benítez, representante regional de la FAO, indicó que América Latina debe mejorar sus sistemas de alimentación y convertir a la nutrición en unas de sus prioridades en las políticas de desarrollo, específicamente en los procesos de cultivo, crianza, procesamiento, transporte y distribución, pues influyen directamente en lo que comen las sociedades.

El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación, destaca las experiencias de Brasil y Perú, donde se han formulado algunas políticas exitosas que han contribuido a atender el tema del hambre, en las que la participación de la sociedad civil fue uno de los pilares fundamentales.

El costo de la desnutrición para la economía, sobre todo en aspectos como la pérdida de productividad y gastos de atención en salud, es inaceptablemente alto y alcanza hasta un 5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, es decir 3.5 billones de dólares, que equivale a 500 dólares por persona.

La FAO recomendó la adopción de políticas, inversión e investigación agrícola adecuada, enfocadas en el aumento de la productividad, no solo de cereales básicos como maíz, arroz y frijol, sino también legumbres, carne, leche, verduras y frutas.

Disminuir el desperdicio de alimentos, mejorar el rendimiento nutricional en la cadena de suministro, ayudar a los consumidores a tomar buenas decisiones, vitaminar los alimentos y hacer que los sistemas agrícolas se adapten a las necesidades de las madres y de los hijos, son otras de las recomendaciones que hizo ese organismo internacional.