El Ministerio de Relaciones Exteriores espera que la próxima semana arriben al país 570 migrantes indocumentados procedentes de los Estados Unidos; estadísticas oficiales revelan que en los primeros cinco meses del año se ha deportado a 8 mil 838 guatemaltecos.
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La Cancillería informó que las deportaciones de migrantes indocumentados procedentes de México y Estados Unidos continúan a ritmo acelerado.
De acuerdo con información oficial, en los primeros 5 meses del año se ha deportado a 8 mil 838 guatemaltecos.
Cada semana arriban al territorio nacional entre 5 y 6 aviones con un aproximado de 95 indocumentados; entre los que se cuenta a mujeres, ancianos y niños de corta edad.
Las últimas redadas efectuadas por las autoridades migratorias norteamericanas para localizar indocumentados en fábricas y comercios han ocasionado que las cifras se incrementen en forma inusual.
En consecuencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores espera recibir la próxima semana a 570 indocumentados, en las instalaciones de la Fuerza Aérea, para brindarles la ayuda del Gobierno.
Para recibir a los «mojados» -como se llama popularmente a los indocumentados-, los delegados de Cancillería se preparan para poder incluirles en los listados de los programas de atención médica y laboral.
A su vez, los programas también han tenido una mayor demanda por los retornados, quienes a su regreso a Guatemala se encuentran en una complicada situación económica.
Alarma latina
Uvaldo Villatoro, de la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala (Menamig), considera que la situación de los indocumentados es «tormentosa» en EE. UU.
«Los migrantes ya no tienen seguridad en las viviendas, centros de trabajo o en los lugares públicos, están expuestos a ser interceptados por las autoridades en cualquier lugar», señala.
Según Villatoro, los latinoamericanos en situación migratoria irregular se encuentran «angustiados» por las redadas que realizan las autoridades migratorias, ya que para la mayoría, «ser capturado significa alejarse de su familia».
Las constantes violaciones a los derechos humanos, de las que son víctimas los deportados a su paso por los centros de detención en EE. UU. y México, preocupan a las organizaciones sociales y a su vez que exigen mayor atención del Gobierno guatemalteco.
«Es lamentable que las autoridades se queden de brazos cruzados cuando se cometen aberraciones contra nuestros compatriotas», puntualiza Villatoro.
Condena
La Procuraduría de Derechos Humanos condenó las medidas de seguridad utilizadas en los centros de detención para tratar a los indocumentados.
En su último informe, Ana María Méndez Chicas, defensora de las Poblaciones Migrantes y Arraigadas, criticó la actitud de las autoridades. «No son asesinos o ladrones, por el contrario, son trabajadores con el único deseo de superarse».
Las organizaciones de migrantes en la Unión Americana esperan que se evalúe una reestructuración de la Política Migratoria para evitar que se continúe con las deportaciones masivas y se respete los derechos de los extranjeros irregulares en EE. UU.